-¿Qué piensa un piloto profesional cuando circula por las carreteras de España, en las que cada año mueren más de cuatro mil personas? ¿Conducimos tan mal?
-No, yo creo que en España conducimos bastante bien, pero se debería permitir a los conductores, especialmente a los jóvenes, conducir sus coches en los circuitos para que aprendan a manejar mejor y a sacar el coche de situaciones límite. Y también para quemar adrenalina. Viendo los circuitos que tenemos y los que se están construyendo, hay que dar facilidades para que la gente conduzca en los circuitos. Si un chaval disfruta corriendo y no puede hacerlo en la carretera, porque es peligroso y hay radares, hay que facilitarle esa oportunidad, que no le cueste una fortuna venir a un circuito a hacerse unas tandas, que haya más fines de semana destinados a ellos. El futuro para aprender a conducir y coger tablas al volante está en los circuitos. Así se evitarían muchos accidentes.
-Quizá la enseñanza es deficiente.
-La enseñanza es corta, tendría que ampliarse incluyendo, por ejemplo, una jornada en un circuito de carreras. No se trata sólo de aprender a moverte o a aparcar en la ciudad Hay que venir a un circuito con el firme mojado por aspersores y aprender a hacer un aquaplaning, ver cómo reacciona el coche, o practicar una frenada al límite con el sistema ABS Hay un millón de cosas que se pueden entrenar en un circuito, no en la carretera, donde hay un árbol cerca del arcén. Es una recomendación, porque me lo dicen los chicos jóvenes, porque veo coches en la calle.
-Usted se ha convertido, gracias a sus atinados comentarios en las retransmisiones de los grandes premios, en la voz, el maestro de la Fórmula 1 en España. ¿Tiene un don para explicar bien las cosas o ha tenido que aprender?
-No es un don, sino que me resulta fácil explicarlo porque vivo la Fórmula 1 muy desde dentro. Es sencillo explicar cómo es el circuito, por ejemplo, de Malasia, porque he corrido allí, lo conozco como la palma de mi mano, y he mamado la competición. No me cuesta transmitir a los espectadores todo lo que sé y lo que siento, aunque a veces me sorprende la soltura con la que hablo, porque realmente no es mi trabajo. No pensaba que pudiera tener esa facilidad, pero el hecho de estar con Antonio Lobato (comentarista de Tele 5 en las pruebas de Fórmula 1) y su equipo de colaboradores me ayuda mucho, porque tengo tendencia a llevar el 'freno de mano' puesto y ellos me animan. El cachondeo y el buen rollo ayudan a soltarte.