En dos ocasiones empató el Deportivo al Atlético, pero el revitalizado equipo rojiblanco se recuperó con otros tantos golazos, de Antonio López y Maxi, para firmar una trabajada y justa victoria que le permite afrontar con ilusión la segunda parte de la temporada. En los momentos más comprometidos, la nueva mentalidad del Atlético quedó reflejada en un partido en el que gracias a su carácter consiguió superar sus errores defensivos a balón parado.
Mejoró el Atlético en el debut de Pepe Murcia en el Calderón, y no sólo en cuanto a fútbol, que fue más alegre y atrevido, sino también con un nuevo espíritu. Fue un equipo más entusiasta, y aunque cometió graves errores en defensa, volvió a demostrar una notable capacidad de reacción, algo que había perdido totalmente con Carlos Bianchi.
Maxi, uno de los resucitados, se convirtió en bigoleador, aunque quizás no habría sufrido tanto el Atlético si hubiese sentenciado en la primera parte. La culpa la tuvo su falta de puntería y Molina, el mejor de un Deportivo excesivamente defensivo, sin creación en el medio campo. el tanto de Maxi fue una rena corta para los méricos de los locales.
La reacción del Depor tras el descanso hizo posible asistir a un segundo tiempo plena de emoción y sin dueño en el que las acciones puntuales del Atlético permitieron remontar los dos empates logrados por un Depor que nunca perdió la ambición.