Sabor agridulce. Esta es la sensación que le quedó a la mayor parte de los inversores. El Ibex, después de abrir claramente en positivo, perdió fuelle por el pésimo comportamiento de Repsol YPF. El Ibex-35 ganó un 0,61% para finalizar en 10.890 puntos. Sin embargo, el índice selectivo llegó a cotizar a 10.952 puntos, prácticamente en los máximos del año. El resto de Europa registró subidas más importantes, gracias a las buenas cuentas presentadas por compañías como Siemens o Deutsche Telekom.
El gran protagonista fue Repsol-YPF. Según su presidente, Antoni Brufau, el recorte de reservas anunciado por la compañía a primera hora de la mañana de ayer, equivalente al 25% del total, tendrá un impacto negativo en el beneficio neto de la petrolera en este 2006 de entre 160 y 170 millones de euros. La noticia tuvo una acogida muy negativa en el parqué. Así, sus acciones sufrían un pérdida del 7,67%. Además, el descenso estuvo acompañado de un importante volumen de negocio.
La actuación de BBVA fue lo mejor de la jornada. El banco se revalorizaba un 2,89%, después de que Goldman Sachs haya elevado su estimación de beneficio por acción para el banco, alrededor de un 5%, hasta los 1,22 euros en 2006 y a 1,35 euros por título en 2007. Por otra parte, desde Ahorro Corporación señalaban que BBVA es una de sus apuestas favoritas del sector bancario español.