La depuradora diseñada para descongestionar la sobrecargada planta de tratamiento de aguas residuales de Galindo se inaugurará en 2010 en Lamiako. La nueva joya de la red de saneamiento de la ría dará servicio a la margen derecha y el Ministerio de Medio Ambiente invertirá 60 millones de euros en construirla. El plan de regeneración de aguas residuales del área metropolitana contempla la posterior instalación de un emisario submarino que aleje los vertidos a mar abierto, aunque la Confederación Hidrográfica del Norte todavía valora la opción de perfeccionar la desinfección de los desechos.
El presidente de este organismo dependiente del Gobierno central, Jorge Marquínez, y el del Consorcio de Aguas, Ibon Areso, visitaron ayer la estación depuradora de Galindo para concretar las características del futuro complejo de Lamiako. «Será complementario de la planta de Sestao, con una capacidad cuatro veces menor, es decir, un máximo de 225.000 personas», explicaron. Ambas estaciones estarán conectadas «para que en caso de avería se puedan trasvasar los residuos».
Marquínez avanzó que la planta se convertirá «en un hito tecnológico» en el norte de España y un proyecto arquitectónico «ejemplar». «Es una oportunidad única para demostrar al ciudadano que este tipo de instalaciones pueden integrarse perfectamente en el entorno urbano e incluso ser un edificio de interés», explicó.
El presidente de la Confederación Hidrográfica matizó que, en cualquier caso, el proyecto está sujeto a cambios porque se encuentra en fase de elaboración y no se aprobará «hasta finales de 2006». Además, la tramitación durará un año más ya que, entre otros requisitos, exige un estudio de impacto medioambiental al levantarse el complejo junto al actual interceptor, en una zona de marismas colindante a la ría. «Las obras durarán tres años, por lo que la inauguración de la depuradora llegará a tiempo de evitar que se colapse la de Galindo, que en 2010 podría tener problemas para absorber las aguas residuales de casi un millón de personas».
Nuevos proyectos
Al margen de este gran proyecto, el Consorcio de Aguas y la Confederación ultiman las bases de una cuarta fase del plan de saneamiento del Bilbao metropolitano, que arrancaría ya con la depuradora de Lamiako en marcha. Uno de sus proyectos estrella puede ser un moderno emisario submarino que llevaría las aguas residuales ya tratadas tres kilómetros mar adentro.
Marquínez reconoció que «en principio» esta es la solución más posible al aplicarse ya en ciudades costeras como La Coruña, Ferrol, Avilés, Gijón o Santander, «pero no es la definitiva». «Otra opción es perfeccionar la desinfección de los vertidos en la propia planta; hay que analizar las características y costes de cada una antes de decidirse», subrayó el responsable de la Confederación.