El recién cerrado 2005 ha sido un año «excelente» para el BBVA. El banco cerró el ejercicio con un beneficio atribuido de 3.806 millones de euros, la cantidad más elevada de su historia, conseguida tras anotarse un incremento del 30,2%. En el origen de esa ganancia récord, que supera las previsiones más optimistas de los mercados, se encuentra el fuerte crecimiento en todas las áreas de negocio y la notable mejora de los márgenes. Especialmente relevante resultó la aportación de América -sobre todo, de México-, que se elevó a 1.820 millones, lo que representa un incremento del 52,3%.
El buen comportamiento del resultado tendrá su reflejo en el pago del dividendo. La entidad, que celebrará junta de accionistas del 18 de marzo, pagará 0,5321 euros por título, lo que supone un aumento del 20,1%. Esas magnitudes fueron dadas a conocer ayer en Madrid por su presidente, Francisco González, quien, aunque mostró su satisfacción por esas cifras, no quiso lanzar las campanas al vuelo. «Son muy buenos datos, pero no suficientes», indicó.
Mejora generalizada
El BBVA registró el pasado año una muy positiva evolución, que se fue consolidando trimestre a trimestre. En el último ganó 1.079 millones, un volumen sin precedentes que superó en un 46% la del ejercicio anterior. Todos los márgenes experimentaron notables ascensos: el de intermediación, un 17%; el básico, el 16,9%; el ordinario, un 17,1%; y el de explotación, un 22%. Las comisiones crecieron un 15,4%; un 25,9% el negocio crediticio, gracias al empuje de las hipotecas, y un 22,4% la captación de recursos de los clientes.
Además del fuerte alza de las filiales de América, el área de banca minorista subió un 13,1% su beneficio, hasta 1.614 millones. Mientras, la de banca mayorista aportó 592 millones, un 46,6% más. La Bolsa acogió las cuentas con un incremento del 3,19% en las acciones del BBVA, que cerraron a 15,55 euros.
Aunque González evitó avanzar previsiones para el presente año, no pudo ocultar su optimismo porque «el banco está muy fuerte». El presidente del grupo, que compareció junto al consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri, dejo claro su objetivo: el Bilbao Vizcaya Argentaria aspira a convertirse en torno a 2010 en un «líder global, mucho más grande y con mucho más valor. Queremos pasar de ser un buen banco a ser un banco excelente», apostilló.
En ese contexto, se plantea un fuerte expansión internacional. Actualmente, Estados Unidos es uno de los puntos geográficos básicos -«aunque sin disparar a todo lo que se mueva»-, explicó. El máximo responsable de la entidad, que reiteró que todas las participaciones industriales del BBVA son «de carácter financiero», también reflejó su interés por Asia. Así, junto a su actual presencia en Hong Kong, Tokio y Shangai, la apuesta pasa por estar presente en Taiwan, Korea, Singapur y Australia. Lo que no entra en los planes del banco es Europa del Este, donde «el espacio esta ocupado».
La incógnita de la BNL
En cuanto a sus planes futuros sobre la Banca Nazionale del Lavoro (BNL), no soltó prenda. González se limitó a admitir que está a la expectativas de que las autoridades italianas tomen una decisión definitiva en torno a la OPA de la aseguradora Unipol sobre esa entidad y que, por tanto, es «prematuro» avanzar cuál será la actuación del BBVA. «No sabemos qué va a pasar porque estamos pendientes de decisiones que no dependen de nosotros», argumentó. El banco vasco, que controla casi el 15% de ese grupo, lanzó el pasado año una oferta sobre él, que no fructificó.
Su máximo responsable se esforzó en medir sus palabras sobre este asunto. Con todo, aunque en un principio, afirmó que el BBVA había «pasado página» sobre la BNL, posteriormente admitió: «no sabemos si la página está pasada o no». «Francamente, no sé si renacerá la operación y no queremos planteárnoslo hasta que no haya una decisión del Banco de Italia y de la propia Unipol». Eso si, valoró positivamente el nombramiento del nuevo gobernador del Banco de Italia, país del que dijo que «está ahora en una etapa de más transparencia y con principios éticos a más largo plazo».