L.N.G., de 54 años, necesitó 45 unidades de sangre -el equivalente a 45 extracciones corrientes- durante dos días para salvarse de un gravísimo accidente laboral. J.G.A., de 39 años, requirió 15 unidades para su operación de transplante de riñón. Son pacientes de Osakidetza. Cada intervención médica necesita una cantidad de transfusiones que varía. Lo que está claro, es que la sangre de los donantes salva vidas. Muchas más de las que se puede imaginar. Entre 50 y 75 al día en España. 2.000 al año en Euskadi.
«La situación de las donaciones es buena desde el punto de vista del autoabastecimiento y muy buena si nos comparamos con otras comunidades y países», señala Miguel Ángel Vesga, director del Centro Vasco de Transfusiones y Tejidos Humanos. Está muy lejos el año 1991, cuando el 5% de las operaciones quirúrgicas en el País vasco no se podía realizar por falta de sangre.
Pero el experto llama la atención . «Es algo extremádamente frágil que hay que cuidar y que en cualquier momento puede disminuir, como ocurre en verano. La necesidad es mayor cada año porque la población envejece y las operaciones quirúrgicas crecen. Es un producto estratégico del sistema sanitario», agrega Vesga.
A pesar de los avances técnicos en todos los campos, el sistema sanitario depende de la voluntad del donante y de una donación que debe ser voluntaria, anónima y desinteresada. «Sin sangre no hay cirugía, ni tratamientos contra el cáncer, ni traumatología, ni medicina interna o de transplantes de órgano», reiteró el consejero de Sanidad.
Voz de alerta
Para que todo el sistema de Osakidetza funcione a diario se necesitan 500 donantes, algo que requiere a su vez una perfecta organización y planificación. Y miles de donantes «conscientes de sus deberes», recalcó Inclán.
La Cruz Roja en España ya ha dado la voz de alerta y desde el mes de septiembre entraron en vigor cambios en los criterios de selección de donantes, algo que permitirá aumentar un 4% la cifra actual. Por ejemplo, se va a permitir extracciones a personas de más de 65 años, tope existente hasta ahora. También podrán donar personas sometidas a pruebas diagnósticas con catéteres o endoscopias o que hayan recibido acupuntura, tatuajes o 'piercing'. No tendrán que esperar un año sino 4 meses.