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Miércoles, 25 de enero de 2006
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SOCIEDAD
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El obispo de Bilbao asume la dirección del seminario tras la dimisión del rector
Fernando Elorrieta renunció después de la ordenación de un sacerdote próximo a la corriente conservadora Comunión y Liberación, en diciembre
El obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, durante una ceremonia en la catedral de Santiago. / F. GÓMEZ
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IGLESIA 2005

IGLESIA 2005
Seminaristas mayores: 1.524. En 1990, eran 1997.

Nuevos seminaristas: 281. En 1990, ingresaron 393.

Abandonos: 136.

Ordenados: 202. En 1990 cantaron misa 234.

Seminarios en España con menos de cinco seminaristas: Ávila, Barbastro, Calahorra, Ciudad Rodrigo, Huesca, Ibiza, Jaca, Menorca, Osma-Soria, Segovia, Solsona, Tarazona, Teruel, Urgell, Vic y Vitoria.

Situación en el País Vasco: Vizcaya, 5 seminaristas; Guipúzcoa, 3; y Álava, ninguno.
El obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, ha asumido personalmente la dirección del seminario de Vizcaya para cubrir el hueco dejado por su anterior rector, que dimitió el pasado 31 de diciembre. La diócesis bilbaína aseguró ayer que la marcha de Fernando Elorrieta se debe únicamente a «razones personales», aunque distintas fuentes consultadas por EL CORREO apuntan a la existencia de otros motivos. El cese del anterior responsable del centro de formación se produjo días después de la ordenación del último sacerdote de Vizcaya, un cura próximo a la corriente conservadora Comunión y Liberación.

Las aguas parecen revueltas en la Iglesia vizcaína desde el pasado 18 de diciembre. Ese día, la catedral de Santiago acogió la ceremonia de ordenación de Fernando Marcos, un joven abogado de 36 años que ha sido destinado a la parroquia de Gallarta. La celebración estuvo presidida por monseñor Blázquez, a cuyo lado, en el altar, figuraron dos sacerdotes amigos del seminarista que se ordenaba: Iñaki Galbarriatu, de Santurtzi; y Néstor Ares, de Galdakao. En un momento del oficio religioso, Fernando Marcos tomó la palabra para dar las gracias a las personas que han dado un significado especial a su vida.

El joven cura se dirigió a sus amigos y en su lista de agradecimientos incluyó al grupo bilbaíno de Comunión y Liberación, organización a la que se refirió como un ejemplo a seguir para la comunidad cristiana. De acuerdo con el testimonio de algunos de los presentes en la ceremonia, el mismo Blázquez ensalzó en su intervención la labor que están realizando «estos nuevos grupos» en el seno de la Iglesia.

Falta de sintonía

La dimisión de Elorrieta, vinculado a la 'vieja guardia' del Obispado, se explica en círculos eclesiales como una «falta de sintonía» entre el rector y el titular de la diócesis. Su renuncia la desencadenó un hecho concreto: conoció en esa misa que su discípulo pertenece o, al menos, simpatiza con uno de los movimientos más conservadores de la Iglesia. Además, el discurso de monseñor Blázquez, en la actualidad presidente de la Conferencia Episcopal Española, fue interpretado en algunos ámbitos como un apoyo expreso a esas nuevas sensibilidades religiosas que toman fuerza.

El seminario de Bilbao, como el conjunto de las diócesis vascas, atraviesa una profunda crisis vocacional, que queda patente en el reducido número de jóvenes -cinco- que han escogido el camino del sacerdocio. Aún así, el responsable de formación del centro, Vicente Vide, destacó ayer las cuatro ordenaciones sacerdotales celebradas en 2005, «una cifra que no se alcanzaba desde hace quince o veinte años».

Lo cierto es que el perfil del último ordenado rompe con la línea de quienes han salido del seminario vizcaíno, siempre en unas coordenadas más progresistas. Ricardo Blázquez, consciente de la crisis de vocaciones, no ha ocultado la oportunidad de abrir los seminarios a jóvenes con otras mentalidades, que han cultivado su vocación en el seno de lo que se ha denominado los 'nuevos movimientos' y que sirven de granero para el relevo en las sacristías. Ahora, busca un nuevo rector, aunque en el centro cuenta con personas de su máxima confianza.

La dimisión de Fernando Elorrieta debe publicarse en el Boletín Oficial del Obispado. Un portavoz de la diócesis se limitó a confirmar ayer que «el rector presentó su dimisión el 31 de diciembre por razones personales y el obispo le comunicó su aceptación el 9 de enero». Elorrieta se ha unido al equipo de una parroquia de Bilbao, aunque continúa ligado a la actividad diocesana como delegado de Liturgia.



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