José Bono negó ayer que la fragata española 'Álvaro de Bazán' participara en acciones de guerra durante el período en que prestó apoyo al portaaviones estadounidense 'Theodore Roosevelt' en el Golfo Pérsico. El ministro de Defensa, que compareció en el Congreso para responder a las preguntas sobre este tema planteadas por el PP e IU, afirmó que fue el Ejecutivo popular quien firmó en su día un convenio que preveía la participación del navío en operaciones de la Armada de EE UU, y que éste fue modificado por el Gobierno socialista.
El acuerdo suscrito por los populares hablaba, según el ministro, de una primera fase de adoctrinamien-to y una segunda de «despliegue operativo», que fue sustituida por su departamento por una de «adiestramiento avanzado». A eso, según Bono, habría que unir las «condiciones» impuestas por España para cumplir el convenio: que el mando único quedaría retenido por el almirante en jefe del Estado Mayor de la Armada española y que la participación de la 'Álvaro de Bazán' en «cualquier operación» requeriría el permiso previo del Gobierno.
El portavoz del PP en la comisión de Defensa del Congreso, Arsenio Fernández de Mesa, acusó a Bono de «no decir toda la verdad», de pretender ocultar que la fragata estuvo en el Golfo Pérsico y de ignorar el informe de la Armada española en el que se hablaba de su integración «como escolta» en el grupo de combate del 'Theodore Roosevelt.
Bono insistió en que la fragata nunca participó en operaciones bélicas del 'Theodore Roosevelt'. Además, señaló que nunca estuvo a menos de 166 kilómetros de Irak y que siempre se mantuvo cerca de plataformas petrolíferas iraquíes, donde «navegar -dijo- no entraña más peligro que en cualquier otro lugar del mundo».
Tras acusar al PP de utilizar cualquier pretexto para desgastar al Gobierno, Bono aprovechó para recriminar a Mariano Rajoy su interpretación del discurso del teniente general José Mena sobre el nuevo Estatuto catalán. A su juicio, el líder de la oposición justificó una falta inexcusable al preguntarse qué estará pasando para que en el Ejército «hayan tenido que hacer» esas declaraciones.
Al ser tachado de manipulador desde la bancada popular, el ministro replicó: «Esto es lo que dijo, y en este Parlamento no admitiré que lo que no consiguió el general Franco lo consigan unos diputados extremistas de la derecha».