El Correo Digital
Domingo, 22 de enero de 2006
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LA RIOJA
LA RIOJA
The American Sound y los elefantes rosas
Los míticos The Fleshtones divirtieron a las más de 300 personas que casi llenaron la sala Moma en la noche del viernes, con mucho rock garajero, gamberrismo y exceso de decibelios
'POSTURICAS'. Peter Zaremba, gestual y gamberro, luciendo camiseta de extraños elefantes rosas, tocando el órgano y con el bajista Fox de fondo. / FOTOS: RAFAEL LAFUENTE
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Podrían haber sido una banda punk, pero cambiaron el cuero, los collares y los pinchos por unas gafas absurdas, brillantina y una camisa de palmeras hawaianas.

Nacidos en Nueva York en 1976, en plena eclosión del punk, los Fleshtones irrumpen con el pie cambiado y pisan a fondo hacia los días de gloria del garaje de los 60. Todo ello mezclado con unas dosis de rockabilly y R&B, un chupito de surf y -sí- unos vahos del punk del momento, con un cantante, Peter Zaremba, que a veces berreaba como Richard Hell o como Joey Ramone, pero que, a sus 51 años -según él mismo: «¿I'm a abuelo!», gritaba-, y 3 décadas de fiesta y giras casi ininterrumpidas, llegó a Logroño en la noche del viernes con un nicki deportivo verde salteado de una gran manada de ¿elefantes rosas!

Con semejantes credenciales, llegó el 'abuelo' acompañado de sus inseparables Keith Streng a la guitarra, luciendo camisa negra con serpientes estampadas, el batería Bill Milhizer y el bajista Ken Fox. Y las más de 300 personas que visitaron la sala Moma aún conservan un pitido en los oídos por el exceso de decibelios de una jornada con un sonido, todo hay que decirlo, demasiado potente.



Los 'Fleshtarambanas'

Sucios, rápidos, en plena forma y, como siempre, muy festivos, los Fleshtones comenzaron en cuarta con 'Bigger better' y luego con 'Do something' y no bajaron el pistón en todo el set. Salpimentando su rock troglodita con la armónica chillona de Zaremba y con su órgano juguetón, al más puro estilo sixties. Y la gente disfrutó. «Hacía mucho tiempo que necesitaba esto, ha sido estupendo», decía Siti, el cantante de los Ñam. Garaje o rockabilly: es sólo rock and roll, pero nos gusta. Y el vocalista de dicción viril que podía haber sido tan terrible como Lux Interior o haber cantado tan cabreado como Peter Coyn demostró por qué mientras otros se divierten actuando en sanatorios mentales o el cine B, lo suyo son los elefantes rosas. Con un público rendido de antemano y cachondo de rock and roll, los fleshtarambanas empezaron a hacer el impresentable. Y llegaron los paseíllos.

Y es que estos gamberros neoyorquinos no es que bajaran a la pista a bailar, es que casi se quedan a vivir con la peña. Tocaron encima de la barra, de la mesa de mezclas, hicieron un corrillo para hacer flexiones a medias con el público. Subieron al escenario a 'la Vero', la pelirroja y carnal cantante local de Les Lupas junto a Gabi Robértez, fan de Haro con camiseta de Hell Dorado, con quien se pusieron a hacer palmas.

Ensuciando el ruido de rockabilly, con los decibelios descamisados, aquello fue una ciénaga de elefantes rosas con Zaremba berreando «you feel like a woman to me!» y Streng llevándose su boina de brillantina gris no sólo ya al centro de la sala, incluso dicen -el que firma no llegó a verlo- que ¿hasta a tocar la guitarra a la calle Vitoria!

Con la fauna rockera local en el éxtasis, el 'Chapis', guitarra de los After 39, ejecutando su clásico espagat volador, la gente subida al escenario y los músicos rajando con el público -«¿no he entendido ni palabra!, ¿qué guay», decía una chica que habló unos segundos con su ídolo- y pillando sorbos de los cubatas. Y, en el colmo del guirigay, dejando el micrófono enchufado en el centro para delirio de algún fan cantante improvisado -que sólo berreó- mientras los músicos tocaban en el otro extremo.

Mayoría de entusiastas

Entre algún contado comentario de escépticos -«ha estado guay, aunque ya no sorprenden como antes» de Jesús Ezquerro, ex-organizador de la serie B, o «a mí me han dado un poco de 'lacha', tan mayores», de Cristina Aragón- pero con una gran mayoría de entusiastas -«¿Los Fleshtones tocando los Ramones con organillo!, ¿esto es lo más grande que le ha pasado a Logroño!»-, como Manuel San Baldomero.

Tras la brutal 'Pretty' o 'Dress-u' y una fallida y acelerada versión del 'Whole Lotta Love' de Led Zeppelin, entre lo cavernícola y lo fiestero, llega la apoteosis final con 'American beat', la maravillosa canción de 1984 (BSO de 'Despedida de Soltero'), que luego versionara Aerolíneas Federales -pagando- y copiara Loquillo -sin pagar-.

Homenajeando, desde New York City a Logroño Ciudad, a Jerry Lewis, Hendrix, Berry, Jackson 5 o James Brown. Demostrando que son una excelente banda de rock and roll...'Can you hear the American sound?'.



Vocento
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