Jóvenes y componentes de un grupo de música. La combinación perfecta para que resulte muy complicado, sino casi una misión imposible, alquilar un local de ensayo en la ciudad. Y no sólo eso, acondicionarlo, insonorizarlo y hacerse con un equipo dificulta mucho más si cabe la tarea. Sin embargo, lo consiguen y no son pocos los grupos que cada año se forman en Logroño.
Pero una ayuda nunca está de más, sobre todo cuando se está empezando y la voluntad es grande pero el dinero no acompaña. Por eso hace ya dos años que el Ayuntamiento de Logroño pone a disposición de estos jóvenes varios lugares de ensayo en la periferia de la ciudad.
Dos locales pertenecientes a las empresas 'Musipost' y 'Rent a Music' respectivamente. Sociedades privadas que ya desde hace tiempo se habían puesto manos a la obra con esta idea, acondicionando locales de ensayo en la carretera del Cortijo y en el polígono Cantabria a fin de alquilarlos a los grupo promesa de la música local.
En esta iniciativa es el Ayuntamiento el que se encarga de parte del precio de alquiler dejando para los grupos mensualidades de entre 30 y 60 euros. Un precio mucho más módico pero que también tiene sus condiciones, hay que saber compartir el espacio con los demás grupos, ponerse de acuerdo con los horarios de ensayo y sobre todo respetar el material de los otros grupos.
«Sabemos que los mismos grupos se buscan la vida, con esta iniciativa lo único que pretenden es estar mejor de lo que ya están», explica Alberto Martínez, jefe de la unidad de Infancia y Juventud, que asegura que «lo que buscamos son grupos con voluntad de tocar, que están ya en una segunda fase y se lo toman más en serio».
Aquí no cuenta el tipo de música que hacen, «hemos tenido de todo, hasta un grupo punk», recuerda Martínez, o la calidad de sus interpretaciones. No se trata de ser una industria discográfica y juzgar este tipo de cosas sino, como asegura el responsable de Infancia y Juventud, «facilitar y apoyar entre los jóvenes esta forma de expresión cultural que es la música».
La elección de los grupos no responde pues a más condiciones que la de tener un grupo e inscribirse para el sorteo, que determinará que grupos serán los beneficiarios de los locales según se explicó a la veintena de chicos y chicas que asistieron a la reunión informativa que se celebró el pasado jueves día 19. Aunque se estima que al final serán bastantes más los que opten a esta pequeña ayuda.
Para no iniciados
Pero 'La Gota de Leche', encargada de gestionar este programa, también pone su parte en el proyecto. Edificio acostumbrado a otras sinfonías -alberga también la Escuela Municipal de Música-, desde hace unos meses ha puesto a disposición, esta vez para gente más joven, su sala de estudio de grabación.
Más pequeña que las otras y con horarios menos flexibles, esta sala está pensada para «gente más pequeña que está en una primera fase y que por lo general tampoco tienen medios para desplazarse hasta las afueras de Logroño», asegura Alberto Martínez.
Hasta la fecha un total de seis grupos cuyos componentes tenían una edad comprendida entre los 16 y los 19 años se han beneficiado de esta sala. Durante este año dará también la posibilidad de mantenerla abierta los sábados a fin de que alguno de estos músicos pueda usarla para su trabajo en solitario.
Otra posibilidad de entrar en el mundo de la música que, según Martínez, viene acompañada de «una dinámica en la que se potencia la educación al tener que compartir los medios y que crea muy buen espíritu entre los grupos».