El 'Teleberri 1' del segundo canal de la vasca aterrizó ayer en el aeropuerto de Biarritz. La noticia era que el director, un francés que habla su idioma a la perfección, y ni papa de castellano o euskera, ha emprendido un nuevo plan con líneas de bajo coste. Ah, también ha mirado al aeropuerto de Fuenterrabía y lo ha visto. Después de mostrarnos las diminutas instalaciones de aquel aeropuerto francés (¿Huy, lo que he dicho!), otra reportera se trasladó a Bayona y se subió a un autobús que hace un recorrido gratuito. Fue entonces cuando me llamó mi cuñada alborotada: «Hay que aprovechar eso; para una cosa que es gratis ». Luego se va una a disfrutar del chollo y para enterarse del trayecto hay que saber el mismo francés que el director del aeropuerto de Biarritz.
Campoamor estaba absolutamente equivocado: las cosas no son según el color del cristal con que se mira. La clave es desde dónde se mira y en cierta colina de Iurreta, Bayona es Euskal Herria. EiTB se financia con los presupuestos que se aprueban en el Parlamento de Vitoria, para los que apoquinamos quienes residimos en la comunidad autónoma vasca. Luego en el guateque, y sin colaborar en el escote, se cuelan otros invitados. Podrían hacer un esfuercito y, puesto que informan sobre aquel lado de la frontera, traerse algún anuncio en la misma alforja.
Pero la publicidad es muy pragmática, no tira el dinero. La selección de noticias en un medio responde a muchos factores; algunos de ellos, además, muy mutables, muy efímeros, muy de ocasión. Pero está claro que la gente elige el medio porque esa selección responde a sus intereses, a esas cosas que le afectan, e incluso que le pueden ser útiles en su vida cotidiana, como el autobús de Bayona para la mayor parte de los ciudadanos de la CAV.
Se puede supeditar todo ello, esa mirada, a intereses que no coincidan con los de las audiencias pero que sirvan para hacer patria, para construir una nación soñada. Depende de la colina desde la que se mira.