El Correo Digital
Miércoles, 18 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
SOCIEDAD
SOCIEDAD
Manuel Alcántara: «El periodismo está hecho de gente apasionada por la verdad»
El articulista y poeta recibe el premio El Torreón por su trayectoria profesional «El columnista intenta aliviar la monotonía de los periódicos», afirma
El ex ministro Fernando Suárez; el director de 'Sur', José Antonio Frías; la directora de la Fundación Wellington, Cristina Montiel; la escritora Rosa Regás, el académico Claudio Guillén; el presidente del patronato de la Fundación Wellington, Luis Navarro; Manuel Alcántara, y el escritor Rafael de Penagos.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Un reconocimiento a toda una carrera profesional. No todos los días se recibe un galardón así sin competir por él. Por eso el poeta y articulista Manuel Alcántara, que recibió ayer el premio El Torreón de la Fundación Wellington, vivió una jornada inolvidable. Por varios motivos: primero, por ser un premio al que no se ha presentado y que le ha sido concedido «por sorpresa», tal y como él reconoció en el transcurso de un almuerzo en que se le hizo entrega de la distinción. En segundo lugar, por el jurado que se lo ha otorgado, del que han formado parte intelectuales y profesionales del mundo del periodismo como el premio Nobel José Saramago, el periodista y presidente de la agencia Efe Álex Grijelmo, el escritor y académico Claudio Guillén, las escritoras Rosa Regás y Espido Freire, el catedrático Ignacio Sotelo y el editor Santos Sanz Villanueva. Y por último, por ser un reconocimiento creado en recuerdo del escritor Ramón Gómez de la Serna, para quien Alcántara tuvo un recuerdo emocionado y del que reconoció ser un gran admirador.

«Muy contento, muy feliz y dispuesto a seguir escribiendo» se mostraba el malagueño Manuel Alcántara, articulista de los periódicos de Vocento, que consideraba que el periodismo «no lo hace un columnista más o menos brillante». El poeta argumentó que «el periodismo está hecho de gente apasionada por la verdad, por la veracidad y la noticia, no por el lucimiento de un columnista, pero un columnista intenta aliviar muchas veces la monotonía de los periódicos y lo interesado de los periódicos».

Para Alcántara, la mejor definición del periodismo es la que le brindó otro gran poeta, Gerardo Diego, «que decía que un periodista debe ser un salvador distante y un cantor de lo cotidiano. Y eso es lo que hay que hacer». Por ello, quiso agradecer la distinción concedida por la Fundación Wellington y también a quienes «a diario me dejan hacer esto y escribir con absoluta libertad». Y es que, en opinión de Alcántara, «el resumen de cualquier estética es que se hace lo que se puede, y gracias a vosotros yo pienso seguir haciéndolo», agregó.

El galardón persigue honrar la figura de Gómez de la Serna y Manuel Alcántara rememoró un viaje suyo a Chile, en 1963, pocos días después de la muerte del autor, en el que conoció la casa donde vivía con su esposa, Luisa Sofovich, el que para Pablo Neruda fue «el revelador del Universo». Allí, en la calle Hipólito Irigoyen, «me figuré cómo tenía que ser El Torreón», explicó Alcántara refiriéndose a la residencia que ocuparon en la madrileña calle Velázquez, sede de la Fundación del hotel del mismo nombre.

Pisapapeles en el techo

«Tenía pisapapeles en el techo, que tiene que ser muy difícil hacer eso, y era como una constelación de pisapapeles, con muchos apuntes y muchos clavos». Alcántara aseguró también que Ramón Gómez de la Serna escribía los folios, para luego «atarlos con clavos a una madera y echarlos por debajo de la puerta, escritos con letra roja. El genio tenía un cierto pire, que dicen en Madrid», sentenció el poeta.

El presidente del Patronato, Luis Navarro, recordó que Manuel Alcántara es «no sólo un gran poeta y un gran escritor, sino también un gran articulista que tiene en su haber más de 16.000 artículos y los que seguirá publicando». Alcántara terminó su alocución expresando su «admiración por Ramón Gómez de la Serna» y por sus amigos, prueba, dijo, «del diálogo Norte-Sur. Aquí sólo hay amigos, y entre las muchas cosas que aprendí con Jorge Guillén es que en la vida no hay más que unos amigos, y lo demás es selva».



Vocento
[an error occurred while processing this directive]