El primer ministro en funciones hebreo, Ehud Olmert, manifestó ayer su intención de negociar con los palestinos una solución definitiva al conflicto después de las elecciones israelíes que tendrán lugar el 28 de marzo.
Esta es la primera vez que un máximo dirigente israelí comunica su intención de negociar una solución definitiva al conflicto ya que hasta ahora los líderes hebreos habían dado largas a las negociaciones definitivas y se habían inclinado por tomar decisiones unilaterales, como la retirada de Gaza, o por llevar a cabo negociaciones parciales, como los Acuerdos de Oslo.
«Espero que cuando tengamos los resultados de las elecciones palestinas (del 25 de enero) y los resultados de nuestros comicios (del 28 de marzo), podré iniciar las negociaciones con Abú Mazen para alcanzar un acuerdo definitivo con los palestinos», manifestó Olmert en una conferencia de prensa.
El primer ministro señaló que para que esto ocurra será necesario que los palestinos cumplan todos los compromisos incluidos en la Hoja de Ruta, y especialmente el que prevé que se desarmen las milicias que operan en Cisjordania y Gaza.
Con estas declaraciones Olmert quiere impulsar a Fatah en las inminentes elecciones palestinas después de que los últimos sondeos revelen un fuerte empuje de Hamás no sólo en la franja de Gaza, su feudo natural, sino también en Cisjordania.
En las negociaciones definitivas deberán abordarse las cuestiones de los asentamientos judíos y sobre todo de Jerusalén este, donde los israelíes siguen construyendo viviendas para los colonos en franca violación de la Hoja de Ruta.
Olmert defendió su decisión de permitir que una parte de la población palestina de Jerusalén voté el 25 de enero aduciendo que no implica que Israel renuncie a sus «derechos» sobre el sector ocupado de la Ciudad Santa, aunque era necesario autorizar que allí se celebren comicios, en una alusión aparente a la presión de Estados Unidos en esta cuestión.
Precisamente sobre el tema de Jerusalén ayer se desató una tempestad política el país hebreo después de que el Instituto Jerusalén para Estudios Israelíes hiciera público un estudio en el que recomienda que la comunidad internacional participe en la administración de los Santos Lugares que existen en la ciudad.
Visita de Moratinos
Por otra parte, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, estimó ayer en Jerusalén que un triunfo electoral del grupo radical palestino Hamás en las elecciones legislativas del próximo 25 de enero, «dificultaría» el proceso de paz que quiere la comunidad internacional para después de estos comicios y de los israelíes del 28 de marzo.
«Desde luego sería una noticia que nos haría reflexionar a todos. No puedo prejuzgar, pero desde luego creo que sí que dificultaría. Pero hay que esperar y valorar en su momento», manifestó en rueda de prensa después de entrevistarse con el primer ministro israelí provisional, Ehud Olmert, su homóloga en funciones, Tzipi Livni, y el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, el general Gion Eliand.