El verano permanece coagulado en Benidorm. Un oasis vallado por montañas y rascacielos. A las cuatro y veinte de una tarde de enero como la de ayer, el sol templaba los maillots naranjas del Euskaltel-Euskadi. Acababan de llegar del norte. Son aves migratorias. Viajan hacia el calor. Miguel Madariaga observaba a sus ciclistas. Los dorsales salían de los coches como de una armería. Quedaban un par de horas de luz mediterránea y había que aprovecharla. A entrenar. Es un equipo que lleva dos años corriendo cara abajo y sus responsables quieren que ese gesto cambie: piden un equipo con el mentón enhiesto, que dé la cara. Madariaga ha sido las cuatro esquinas de este equipo. Ahora le ha dejado una a Igor González de Galdeano, el nuevo responsable de la planificación deportiva. Esto es, de sacar el tono naranja de la cola del UCI Pro Tour y colocarlo a la vista.
-¿En qué está cambiando el Euskaltel-Euskadi?
-Aún es pronto para ver los frutos. Lo que hemos intentado es cambiar en muchas cosas. Sé que en algunas no podremos, pero en otras sí. Tenemos que sacar fuera la adrenalina de estos tres últimos años.
-Ponga algún ejemplo de cambio.
-Ahora estamos mucho más encima de los corredores. Eso no lo hacíamos antes.
-¿En qué tiene que variar la plantilla?
-En actitud y en comprensión. Ahora se les está explicando con claridad lo que esperamos de cada uno.
-Ése es precisamente el trabajo del nuevo secretario técnico, Igor González de Galdeano.
-Creo que ya puedo decir que fichar a Igor ha sido una de la mejores cosas que he hecho. Es el mejor fichaje. Nos hemos entendido de maravilla y él se va a encargar de hacer todo lo que yo no he podido realizar hasta ahora.
-¿Qué sería hacer una buena temporada para el Euskaltel?
-Tenemos la mejor afición y los mejores patrocinadores. Por ellos hay que cambiar de actitud.
-¿Y en cuanto a objetivos deportivos?
-Empezar bien el año. No como en temporadas anteriores, que comenzábamos de cero. Tenemos que estar más arriba y luego progresar para llegar en un buen momento al Tour. Pero antes del Tour hay que ganar alguna carrera importante o al menos rozar el triunfo. Y para nosotros la Vuelta al País Vasco es fundamental.
-¿Cómo están ahora las relaciones entre el Tour y el Euskaltel?
-Como siempre. Bien. No se han deteriorado por nada. Nosotros no nos vamos a meter en la lucha que mantienen la UCI y las grandes vueltas. Y tampoco se han deteriorado por los incidentes que se produjeron en el último Tour. Los dirigentes del Tour quieren que la afición vasca vuelva a ser lo que siempre ha sido y que no se vea manchada por las 'tonterías' que hacen unos pocos.
Año de renovaciones
-2006 es año de renovaciones, de Mayo, de Zubeldia. Los dos firmaron su último contrato nada más ser quinto y sexto en el Tour 2003. La situación ha variado.
-Esa es una de las cosas que va a cambiar. Y no sólo con Mayo y Zubeldia. En 2003 los dos fueron referencia para el ciclismo vasco, y pueden volver a serlo. En estos momentos no pienso en las renovaciones, aunque es cierto que los contratos de la plantilla van a cambiar mucho. Igor y yo estamos hablando de ello.
-Mayo ha sufrido problemas físicos y anímicos durante las dos últimas temporadas. ¿Están solucionados?
-Hemos trabajado para ello. Creo que Iban es recuperable, que puede ser el de 2003.
-¿Resistiría el Euskaltel la marcha de sus líderes?
-Creo que sí.
-Visto el estado de la cantera vasca, que no atraviesa su mejor momento, ¿cómo puede progresar un equipo como el suyo?
-Es algo que me preocupa mucho. En abril tendré preparado un proyecto sobre el ciclismo de base. Lo que ya puedo decir es que los corredores con mayor proyección los tenemos atados. Son Julen Goikoetxea y Andoni Lafuente.
-Dos nombres. Parece que la cantera se agota.
-La base está cuidada por los clubes, que hacen un trabajo enorme. El problema viene luego. Yo siempre cito el mismo ejemplo: si pones en una incubadora veinte huevos y los cuidas, nacen veinte polluelos. Pero al hacerse grandes hay que ponerles un corral en condiciones. Por eso hay que estructurar bien el campo amateur y el profesional, para que así se refleje el trabajo de los clubes.
-Pero en la cima del ciclismo también hay problemas. Como usted decía antes, hay una guerra por hacerse con el control de este deporte entre la UCI y las grandes vueltas. ¿Qué está pasando?
-Hay mucha incertidumbre. Creo el proyecto del UCI Pro Tour se hizo con buena intención, pero sin tenerlo todo atado. No ha habido entendimiento. Los equipos hemos apoyado el UCI Pro Tour porque da acceso a las mejores carreras. Por eso, los patrocinadores han apostado por este sistema, porque quieren, sobre todo, estar en el Tour. ¿Qué es lo que ocurre si ahora no nos aseguran el Tour? Que algo dirán los patrocinadores. Y eso es lo que temo. Ahora mismo hay un pulso y no acabará hasta que las partes se entiendan.
-El Tour, el Giro y la Vuelta defienden que en el futuro sólo 14 de los 20 equipos Pro Tour tengan su plaza asegurada en las vueltas.
-Bueno, pero al menos para 2006, estaremos los veinte. Eso nos han dicho. Aunque la verdad es que en todo esto no se están cumpliendo muchas de las palabras dadas.
-En cualquier caso, su equipo estará este año en el Tour, el Giro, la Vuelta y el resto de las pruebas Pro Tour.
-Así hemos planificado la temporada. Trataremos de ir también a otras carreras, aunque no con los mejores corredores.
-¿Y en 2007 o 2008?
-Si al final las grandes vueltas imponen que sólo vayan por vía directa 14 equipos Pro Tour y que el resto sean invitaciones, habría que concluir que el UCI Pro Tour ha sido un fracaso. Las licencias del Pro Tour son hasta 2008. Por eso estoy convencido de que al final habrá un acuerdo.