El Gobierno nombró ayer jefe del mando de la Fuerza Terrestre al teniente general Pedro Pitarch Bartolomé, hombre de confianza de José Bono y hasta ahora director general de Política de Defensa. Sustituye en el cargo al teniente general José Mena Aguado, cuyo pase a la reserva aprobó también el Ejecutivo por su discurso del día de la Pascua Militar, en el que invocó una eventual intervención de las Fuerzas Armadas si el Estatuto catalán rebasa los límites de la Constitución.
El cese definitivo del general Mena, que con 64 años le faltaban dos meses para su pase 'natural' a la reserva, coincidió con el fin de su arresto domiciliario de ocho días que el ministro de Defensa le impuso el sábado pasado por no mantener la «neutralidad» política.
El nuevo responsable de la Fuerza Terrestre, que tiene su sede en Sevilla, tendrá bajo su mando todas las unidades del Ejército de Tierra -salvo las más operativas, que dependen de la Fuerza de Maniobra-, las logísticas y las destacadas en el archipiélago canario.
Currículo
En su currículo, el teniente general Pitarch es piloto de helicópteros, especialista en carros de combate, diplomado de Estado Mayor y 'master' en relaciones internacionales.
Natural de Madrid, Pitarch domina los idiomas inglés y francés. A lo largo de su carrera militar ha seguido realizando cursos en la OTAN, Estados Unidos y el Reino Unido. En 2002 fue jefe de la División Logística del Estado Mayor del Mando Supremo Aliado en Europa, con sede en Bélgica.
En julio de 2004, José Bono le nombró director general de Política de Defensa. Ha sido condecorado por España, Portugal, Chile, Eslovaquia, Estados Unidos, la OTAN y Naciones Unidas.