El escultor Nestor Basterretxea, uno de los artistas vascos más universales, estuvo ayer en Eibar y reconoció que su relación con esta localidad, a la que le unen varios puntos de contacto, es «misteriosa». El artista bermeotarra, aunque afincado desde hace muchos años en Hondarribia, acudió a Eibar para reunirse con la junta directiva de Deparkel, la Asociación de Ayuda a Afectados de Parkinson del Bajo Deba. Basterretxea va a donar una obra suya a esta entidad con el objetivo de recaudar fondos económicos con los que poder continuar y ampliar los servicios que esta asociación ofrece a los afectados por este mal neurológico en la comarca del Bajo Deba. Ayer fue la primera toma de contacto, pero el escultor confirmó que va a colaborar con esta iniciativa.