Banesto logró el pasado año un beneficio neto atribuible de 570,4 millones de euros, lo que supone un incremento del 24,4% respecto al anterior ejercicio, según explicó ayer la presidenta del banco, Ana Patricia Botín. La mejora estuvo impulsada por el avance del negocio hipotecario, que alcanzó los 15.850 millones, un 27,4% más que en 2004..
La máxima responsable de la entidad calificó de «excelentes» esos números y presentó las líneas generales de un plan a tres años con el que aspira a convertir Banesto en «la referencia de las 'pymes' españolas». La entidad pretende, por primera vez en ocho años y siempre bajo estrictos criterios de rentabilidad, ampliar su red de oficinas.
«Son unos resultados muy significativos tanto cualitativa como cuantitativamente y, además, hemos crecido más que el mercado», explicó Botín, quien se felicitó por haber cumplido un año antes de lo previsto los objetivos marcados para 2006 en términos de cuota de mercado, rentabilidad, ratio de eficiencia y calidad de los activos (ratio de morosidad).
La mejora del balance se debió, en gran parte, al comportamiento de la inversión crediticia (créditos concedidos), que aumentó un 23,2%, hasta 49.973 millones de euros, así como al de los recursos de clientes gestionados, que crecieron el 25,78% y se situaron en 68.712 millones de euros. El margen de intermediación ascendió a 1.109,2 millones de euros, un 10,1% por encima del de 2004, mientras el ordinario se quedó en 1.788,9 millones, lo que supone un 9,7% más. El margen de explotación remontó un 16,3% hasta 1.010,9 millones.