La Fiscalía antiterrorista francesa pidió ayer condenas a diez años de prisión, la pena máxima por asociación de malhechores, para Jon Olarra Guridi y Ainhoa Mujika Goñi, acusados de haber dirigido el aparato militar de ETA, con el fin de mostrar que «no tenemos vocación de ser su campamento atrincherado». «La muerte viene de Francia» clamó al comienzo y al final de cien minutos de discurso la acusadora pública, Sonya Djemni-Wagner, ante el Tribunal Correccional de París.
La fiscal no estableció diferencias jerárquicas entre Olarra y Mujika en la jefatura del aparato militar, «el más importante de la organización», ya que «ETA opera una paridad perfecta entre hombre y mujer». Reveló que «continúan sus actividades terroristas en prisión» pues ambos figuran en una lista de 14 responsables encarcelados, integrantes de una especie de 'dirección en la sombra' denominada 'Zuhaitu', descifrada en una tarjeta de memoria hallada en el ordenador de Mikel Albisu, 'Antza'.
Sonya Djemni-Wagner solicitó ocho años para Andoni Otegi y Oskar Zelarain, acusados de haber formado el segundo 'comando itinerante Argala' al que se atribuyen los asesinatos de un adulto y una niña en Santa Pola (Alicante) y del concejal de UPN José Javier Múgica en Leiza (Navarra). Un informe interno a la dirección atribuido a Otegi calificaba la campaña de atentados de «muy buena experiencia».
La fiscal reclamó el regreso a la cárcel de los ciudadanos franceses Saroia Galarraga y Bruno Josié, que comparecieron en libertad provisional. Les consideró «agentes de confianza de los más altos responsables de ETA» a quienes brindaron apoyo logístico mediante el alquiler de dos pisos y un garaje. Para la primera pidió cinco años y para su compañero, tres años, dos de ellos exentos de cumplimiento.
Djemni-Wagner respondió al discurso político leído en la apertura del proceso por Mujika Goñi para ironizar sobre «una amalgama en la que se mezcla a Carlomagno, Franco y Mitterrand» y el empleo de un «vocabulario guerrero para hablar de diálogo y paz». «Dijeron que no les reconocían como tribunal legítimo. Tienen que decirles que les reconocen como lo que son: terroristas», les dijo a los jueces.
La representante del Ministerio Público admitió que su único punto de acuerdo es que «ETA no es sólo un problema interno español, sino también francés». «Pero no sólo sería una falta moral desinteresarse de la suerte de nuestro vecino. También sería un error estratégico ya que ETA ha dado sobradas pruebas de su peligrosidad en nuestro territorio», observó antes de enumerar los tiroteos a gendarmes, el plan para asesinar a la juez Laurence Le Vert, los zulos con arsenales y los robos de explosivos.
Por otro lado, el Tribunal de Apelación de Pau ordenó ayer la entrega a la Audiencia Nacional de Jon Garmendia, 'Txuria', y de Ekain Rodriguez, acusados de colaboración con ETA.Ambos fueron detenidos a finales del año pasado en virtud de sendas euro-órdenes españolas y permanecen encarcelados cerca de Toulouse.