Agentes de la Guardia Civil localizaron en la mañana de ayer un artefacto ya explosionado en una pequeña central de distribución eléctrica entre las localidades de Aratores y Borau, en Huesca, de cuya colocación alertó el viernes una llamada en nombre de ETA. Según informaron fuentes de la Delegación del Gobierno en Aragón, la Guardia Civil localizó la bomba a las 8:35 de la mañana en la subestación, situada a 50 metros de la carretera que une ambas localidades, a diez kilómetros al norte de Jaca, sin causar daños de importancia. Las mismas fuentes indicaron que la bomba era «de escasísima potencia»; por eso la explosión no provocó la interrupción del fluido eléctrico ni daños materiales en el transformador.
Un joven que decía hablar en nombre de ETA avisó de la existencia del artefacto a la DYA de San Sebastian a las seis de la tarde del viernes. El comunicante aseguró que permanecía en la zona un explosivo que debía haber estallado el jueves, como los que fueron colocados en el parador nacional de Sos del Rey Católico en Zaragoza, que provocaron importantes daños en el inmueble.
La confirmación de este atentado perpetrado por ETA eleva a seis las acciones terroristas cometidas contra instalaciones eléctricas en los últimos dos años. Tres de ellas han tenido lugar en Aragón, dos en Guipúzcoa y una en Vizcaya.