El secretario general de Industria, Joan Trullén, considera que el sector del automóvil en España «no está en crisis», aunque sí admitió que sobre esta industria se ciernen «amenazas que es preciso disipar». Pese a esas «amenazas», Trullén aseguró que España no tiene por qué perder producción en los próximos años.
En un encuentro con empresarios del sector, el responsable de Industria señaló que «en el ámbito de la producción tenemos una competitividad más que aceptable, ya que numerosísimos centros están en primera línea». «Tenemos una industria muy relevante, con una capacidad tecnológica enorme y de innovación y proceso tan importante como la del producto», dijo.
No obstante, Trullén precisó que «hay algún problema de demanda, muy puntual, en alguna de las plantas, pero en modo alguno podemos hablar, en absoluto, de sector en crisis, sino de sector en plena transición hacia mejores posiciones», explicó. En este sentido, precisó que es necesario «distinguir las políticas de demanda de las de oferta y las condiciones productivas». «Si a un fabricante no le funciona bien un modelo, no puede extrapolar este problema al conjunto del sector», criticó.
Costes laborales
Por lo que respecta a los costes laborales, el secretario general de Industria admitió la necesidad de contar con unos niveles salariales que se correspondan con la productividad. «Estoy convencido de que los niveles salariales más bajos de nuestros países competidores van a acercarse a los nuestros en muy pocos años, en la medida en que mejoren su competitividad», resaltó.
Además, indicó que «el Gobierno ha planteado un modelo de flexibilidad laboral muy aceptable». «Podemos ir más allá, seguro, pero es un modelo que ha sido capaz de adaptarse a las circunstancias cambiantes de la demanda con mejor capacidad que otros países europeos», admitió.