El Correo Digital
Domingo, 8 de enero de 2006
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CULTURA
CRÍTICA DE CINE
El cromosoma 24
ACCIÓN. Sarge (The Rock), en una escena de la película.
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He aquí la enésima adaptación de un videojuego al cine. 'Doom' llegó a los ordenadores a principios de los noventa y en 2004 presentó su tercera versión. Los que algo saben de esto, yo no, dicen que representó un hito en el entretenimiento digital por medio de la perspectiva en primera persona y su mezcla de ciencia ficción, terror y acción. Lo que si se puede afirmar es que, salvo alguna contada excepción, todos estos productos depredadores, violentos y sanguinarios han tenido una pésima presentación cinematográfica.

A los diez minutos de soportar este filme uno tiene la convicción de haberlo visto dieciocho veces, sin poder identificar a sus predecesores por permanecer en la memoria el tiempo que se tarda en abandonar la sala, algo que, por supuesto ocurre con esta aventura extraterrestre que no se aparta un ápice de lo ya inventado, con mayor seriedad y acierto en 'Alien 2'. Aquí, se trata de limpiar un laboratorio espacial de una presencia extraña para lo que se contará con el consabido equipo de músculos y testosterona, armados hasta los dientes. Estos se moverán por pasillos metálicos, oscuros y húmedos e irán palmando entre expresiones del tipo 'defensa panorámica', 'formación de cobertura', 'contacto' y 'despejado'. Toda una novedad.

Puestos a inventar, en esta ocasión el problema viene del cromosoma 24 que te hace superhombre o te convierte en monstruo. La caza de estos resulta tediosa, poco imaginativa y aburridamente sanguinaria, rozando el ridículo en la matanza final, presentada a modo de pantalla de consola.



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