Estíbaliz Díaz y Jaime Castellanos, de Azti, el instituto tecnológico vasco especializado en Investigación Marina y de los Alimentos, participan en el proyecto europeo Intereg-Indicang, que persigue asegurar el futuro de la anguila en las costas atlánticas. El plan pretende establecer una red de gestión de la anguila (una especie emparentada con el congrio y la anguila y clasificada como «vulnerable» en el Libro Rojo de los Invertebrados), de la que formen parte las principales cuencas hidrográficas europeas. El Oria ha sido escogido para realizar muestreos.
Los principales enemigos de la especie, según la bióloga Estíbaliz Díaz, son la sobrepesca, las agresiones medioambientales en su ecosistema y el establecimiento de presas y minicentrales eléctricas en los cursos de los ríos. Otros factores que ayudarían a explicar el declive de la especie son la depredación natural, los riesgos de la migración y la parasitación por parte de nematodos. «Habría que tomar medidas sobre los hábitats, mejorar la calidad del agua y mejorar la gestión del recurso», apunta.
Jaime Castellanos es el encargado de realizar el muestreo experimental. Como los anguleros, aprovecha las noches de Luna nueva o llena y las madrugadas con poca visibilidad y aguas turbias para capturar alevinesa.
Ante el alarmante declive de la especie, la UE ha propuesto un reglamento de gestión que exige planes específicos. En 2001 se realizó un primer estudio que desembocó en un primer plan de gestión. Más adelante, se ha regulado la pesc. Así mismo, Azti hace muestreos de anguilas, a las que se captura mediante descargas eléctricas controladas en el Oria. «No hay información, sabemos que la anguila está mal, pero desconocemos cuánto», apunta Díaz.