Los números hablan por sí solos. El cierre de año del Lagun Aro arroja un saldo negativo si se toma como referencia el mismo balance del pasado ejercicio. Los de La Casilla están peor clasificados y en una situación más preocupante.
Tras la disputa de catorce jornadas, los jugadores de Txus Vidorreta ocupan la decimoquinta plaza con sólo una victoria de diferencia sobre sus más inmediatos perseguidores. La lista de equipos a los que antecede es de tres -Ricoh Manresa (su rival de mañana), Etosa Alicante y Caja San Fernando- y, aunque no atraviesen por su mejor momento, es muy probable que alguno de ellos logre abandonar la zona complicada de la clasificación.
Disputado el mismo número de partidos, la pasada campaña los rojillos eran undécimos. Su situación era bastante más holgada, con una diferencia de tres victorias con respecto a los tres últimos clasificados -Leche Río Breogán, Plus Pujol Lleida y Unelco Tenerife- y de una sobre sus más inmediatos perseguidores.
Capacidad anotadora
Las carencias del equipo también tienen su reflejo en su capacidad anotadora. Para estas alturas de campaña, el pasado ejercicio los de La Casilla llevaban anotados 1.130 puntos y en este apartado el equipo ocupaba una posición intermedia. En la actualidad es la escuadra con menor porcentaje de puntos a su favor, con 989.
Si se tienen en cuenta las aportaciones individuales de los jugadores que se mantienen de la pasada campaña, se observa que, hasta el momento, Richard Scott aporta menos de la mitad de puntos que el año pasado. Salgado y Savovic mantienen un nivel parecido, mientras que Frederic Weis ha mejorado notablemente su rendimiento en esta faceta. La diferencia, por tanto, la marcan las nuevas incorporaciones.
Ante esta situación, uno de los pocos puntos a favor del Lagun Aro es que la clasificación de esta campaña está bastante menos rota que hace un año. La diferencia entre los bilbaínos y la décima posición de la tabla, en la que se encuentra el Real Madrid, es tan sólo de una victoria.