El suyo es un caso atípico en el baloncesto moderno. Criado en el colegio La Salle de Mahón, Patricio Reynés ha crecido a la par que este peculiar club. Lento pero seguro, 'Tisi' -diminutivo catalán de su nombre- ha subido peldaños en el mundo de la canasta. Pisó la EBA con 25 años. Tres después descubrió la LEB. Profesional a los 32, su estreno en la ACB llegó con 34, convirtiéndose así en el debutante más veterano. Con el ascenso del pasado verano vio cumplido un sueño, que espera alargar una temporada más. Esta tarde (19.00 horas), 'su' Llanera Menorca tratará de frenar el despegue baskonista.
-¿Hablo con un símbolo del baloncesto balear?
-La verdad es que resulta agradable formar parte de la historia del baloncesto de mi tierra, y más este año con el ascenso.
-¿Es consciente de que su trayectoria es de las más atípicas?
-Quizá lo más normal en el aspecto de jugar sea debutar pronto. Hablo de edades normales, como podían ser los 19 ó 20 años. Lo mío se ha alargado un poco más. Jugué siempre en las categorías menores de la federación y, aunque me incorporé tarde a la ACB, lo importante es que surgió la oportunidad, y con eso me quedo. Pero también te digo que más de uno me llama abuelete.
-Azofra, el más veterano y que sólo es tres días mayor que usted, lleva 16 años en este nivel. Usted, dos. Creo que no le va a alcanzar.
-Je, je, je... Opino igual.
-Al menos ha vivido en primera persona el crecimiento del Menorca, de Segunda División a la ACB. Describa este proceso.
-Fuimos ascendiendo poco a poco. Puedo decir con orgullo que he participado en esta trayectoria. Hemos ido creciendo juntos y, afortunadamente, el año pasado pudimos dar el mayor paso. La verdad es que hemos pasado por todas las categorías del baloncesto español. Fíjate, yo empecé a jugar en el colegio La Salle Mahón, que con el tiempo pasó a ser el actual Llanera Menorca.
-Y mantiene su excedencia en el aeropuerto de Mahón -tiene una plaza de administrativo-.
-Sí, sí, claro.
-¿Qué le decimos al que ocupa su vacante?
-No sé si habrá alguien. Si es cierto que, con 32 años, solicité la mayor excedencia posible, una de cinco años, y como aún no se ha cumplido el plazo, la mantengo. Al principio compaginaba el baloncesto y el trabajo. Así que cuando me tocaba trabajar, no entrenaba. Trataba de combinarlo lo mejor posible.
«Falta costumbre»
-¿Cada partido de su equipo debe ser un acontecimiento en la isla?
-Es algo a lo que no estábamos acostumbrados. Como sabes, el pabellón se construyó en cien días. Se hizo un recinto grande, para 5.100 espectadores. La sorpresa es que no sólo se llena cuando viene el Barça o mañana -por hoy- con el TAU, sino que ocurre en cada encuentro. Eso es lo bueno, que la gente disfrute de un espectáculo como éste y yo creo que se lo están pasando en grande. De cara al deporte en general y al baloncesto en particular es fantástico.
-Su afición es muy caliente. Un punto que ayuda mucho, ¿verdad?
-Hombre, pregúntale al TAU qué pasaría si no estuvieran sus 9.000 espectadores que le apoyan en el Buesa, a ver si les importaría jugar con menos, je, je...
-Con el ecuador de la Liga regular a la vista, se mueven fuera de los puestos de descenso.
-Está claro que este año el objetivo es la permanencia. Estamos en ello. La igualdad está siendo muy grande. Del octavo puesto al último nos movemos todos en un pañuelo. Se trata de ser competitivos en cada partido, de pelear y de ponerles las cosas difíciles al rival. Empezamos un poco dubitativos y quizá ahora le hemos cogido el ritmo a la competición.
«Eminencia europea»
-¿Cómo vive Menorca la llegada del líder de la ACB?
-Las entradas se agotaron el primer día que se pusieron a la venta. Es decir, más rápido que cuando llegó el Barça o el Madrid. Creo que el TAU tiene su misma entidad deportiva y, a nivel de baloncesto, es una eminencia europea. La gente aprecia lo que ha hecho, que es increíble, no para de hablar de que viene el líder.
-¿Lo más destacable del TAU?
-Scola, Prigioni, David, Vidal, Splitter... Los que están del año pasado juegan de memoria. Aparte está la intensidad que ponen en su juego. Si a esto le añades la confianza que da ser líder y hacerlo tan bien como lo hacen, con eso te digo todo.
-¿Supongo ahora que será más factible derrotarles que en primavera, cuando ya estén afinados?
-Ahora ya es muy complicado. Cuando empieza la Liga, sí, pero ya está algo más rodado.
-¿Nos puede explicar la estrambótica baja a Camps -con el fichaje de Kornegay pasó a ser la duodécima ficha, pero le fue retirada al ser mayor de 22 años-?
-Lo hemos vivido con sorpresa porque no esperábamos que se pudiera llegar a este extremo. El tema ya se está moviendo y esperamos que se resuelva pronto.