La séptima etapa del Dakar, disputada el día de Reyes, dejó 'carbón' a Carlos Sainz, cuando en caso de haber salido líder de Atar (Mauritania) tenía muchas posibilidades de adjudicarse la victoria final en la categoría de coches. La dureza del desierto y de una etapa que todos juzgaban clave dictó su veredicto, y la experiencia se impuso una vez más. Los Mitsubishi tomaron la delantera a los Volkswagen en la etapa más dura, y Luc Alphand lidera ahora la prueba con poco más de tres minutos de ventaja sobre Peterhansel, que logró su 50ª victoria de etapa, y a pesar de pinchar una rueda.