Cuatro sesiones de enero ha necesitado nada más el Ibex-35 para reconquistar la psicológica cota de los 10.900 puntos. El principal indicador español, en una subasta de cierre de infarto, consiguió apuntarse en la sesión del jueves un avance del 0,16% para terminar en los 10.913,60 puntos. El Ibex-35, que se había mostrado apático durante la mayor parte de la sesión, se animó en los minutos finales y logró irse de «puente» con los deberes hechos. El mercado español permanecerá cerrado hoy viernes por la festividad de los Reyes Magos.
El conocido como «efecto enero» se está dejando notar en la Bolsa española, que lleva un comportamiento impecable desde el inicio del año. La subida de ayer tiene más méritos si cabe, porque la mayoría de las plazas europeas cerraron en negativo. La peor parte se la llevó Londres, con un retroceso del 0,41%.
En este buen comportamiento de la Bolsa española está jugando un papel clave Telefónica. La operadora, después de su negativo 2005, ha arrancado con fuerza este ejercicio. Sus títulos se revalorizaron ayer un 0,93% y han superado el nivel de los 13 euros. El resto de los grandes valores también se muestran firmes. Así, BBVA se revalorizó un 0,45% y cotiza ya en 15,48 euros, Santander ganó un 0,18% y Repsol, un 0,08%.
El mejor valor de la sesión fue Cintra, que ganó un 1,98%, pero las compañías televisivas, con sus alzas, volvieron a acaparar la mayor parte del protagonismo.