Tras despedir el año con reencuentros, emociones encontradas, con buena uva y cava catalán, entramos en el nuevo 2006 con más ganas, más canas y con la visita de los de Kaunas.
La cita se prestaba a la ilusión y también para reducir la cota de humos. Los lituanos venían a traernos carbón y los vitorianos, a regalar a su afición una noche mágica frente a los 'reyes' del grupo.
Primer sueño
De salida, Tiago en el quinteto titular, porque Scola venía de Argentina justo de ver a Tiago -su hijo-. Y los lituanos, con un solo lituano. Empezamos a soñar muy pronto con un TAU centrado y unos lituanos totalmente dormidos. Pérdidas visitantes, presión a Cota, que fue 'cota-cero', y un Ayuso obtuso con Hansen. En el TAU, Prigioni dio de mamar al equipo y el equipo, feliz con las carreras de camellos reales. Después, el Zalgiris con todos lituanos y en zona 2-3 se despertó, mientras Ukic dormía al juego de equipo de los vitorianos. De nuevo la aparición de la 'madre Prigioni' consiguió retomar un placentero primer sueño.
Segundo sueño
El segundo sueño fue gloria bendita. El equipo, en equipo; contraataques de ensueño y los lituanos, tratando de despertarse de una mala pesadilla y donde el mejor fue 'Menudas Kantadas'. Nadie quería que sonase el despertador, porque da gusto dormir como reyes y con semejantes regalos.
En una noche con más trabajo que magia, el TAU fue feliz ante un Zalgiris lleno de carbón. Fue un baño nuevo en el nuevo año.