El Cincho (249 m).
![]() Vista del mirador del Chincho.
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Conformado por seis centros temáticos, su objetivo es transformar el municipio en un destino de turismo cultural y ecológico con la instalación de centros de interpretación o de actividades, unidos físicamente por itinerarios y temáticamente por sus contenidos. Los puntos básicos, repartidos por el pueblo, son la ‘Casa de las Mareas’ (Centro de Acogida de Visitantes), el ‘Observatorio de la Marea’, el ‘Observatorio del Arte de Trasmiera’, el ‘Observatorio de la Memoria’ y el ‘Observatorio del Ecoparque-Monte el Cincho’, todos ellos conectados por la ruta denominada ‘Los caminos de una tierra de mareas’.
Dentro de este espacio, nos vamos a centrar en el Ecoparque del Cincho, una modesta loma costera pero de gran interés natural al estar cubierta, en su mayor parte, por un frondoso encinar cantábrico en plena fase de regeneración. A ello hay que añadir las excelentes vistas que ofrece la torreta-mirador de su cumbre, reformada hace tres años.
Históricamente, el Cincho o Monte Hano, como se le conocía en la antigüedad, ha sido un punto de referencia para los navíos y barcos que se acercaban a esta zona de la costa cántabra. Incluso el nombre de uno de los barrios de Arnuero, situado a sus pies, tiene su origen en la montaña –Soano: bajo el monte Hano–. Además, la tradición habla de una comitiva religiosa que cada cincuenta años trata de subir en procesión hasta la cruz de la cima. Este crucerío actúa como referencia de las lindes que forman los pueblos del Ayuntamiento (Castillo, Arnuero, Isla y Soano).
Para llegar al inicio de la ‘Senda al Monte Cincho’ es necesario desviarnos de la carretera principal por un camino (derecha) que hay justo antes del cámping. La pista se bifurca frente a una casona. Por la derecha, lleva a una explanada donde comienza la senda, que más parece un vertedero que un ecoparque debido a su estado de conservación.
El sendero discurre, al principio, escoltado por eucaliptus y luego por terreno despejado, entre argoma, mientras va ganando altura suavemente. A los diez minutos encontramos un área de descanso con mesas y buenas vistas de la comarca en dirección sur. Siguiendo la marcha, y tras pasar por un tramo de pinos, por fin nos adentramos en el encinar, que se hace más frondoso tras una bifurcación con una señal, donde hay que seguir por la derecha.
Cerca de la cumbre, el camino gana en verticalidad. Unas peñas dificultan algo la marcha, lo que no impide alcanzar la cima tras apenas 25 minutos de caminata. Una gran torreta-mirador preside el punto culminante. Es obligado subir para disfrutar de las vistas, sobre todo al norte, con las marismas y la costa de Ajo y Noja.
Para el descenso podemos introducir una variante que nos evitará las peñas de la subida. A la izquierda de la torre (E) parte otro sendero, que pierde altura con más suavidad y desemboca –tras seguir por la izquierda en la única bifurcación del camino— en el cruce con señal por el que hemos pasado durante la ascensión.
Cima:
El Cincho: 249 metros de altitud.
Situación:
Montes localizados en la costa oriental de Cantabria.
Dificultad:
Ninguna. Excursión familiar.
Desnivel y horario:
190 m. 0h.50’ (0h.25’ de ascensión).
Comunicaciones:
Llegar a Beranga (A-8 o N-634) y dirigirse hacia Noja (CA-147) hasta el cruce a Arnuero (CA-141). El desvío al ecoparque de El Cincho está justo antes del cámping.
Cartografía:
MTN 32-II (Noja), 1:25.000, del IGN.








