País y año: Estados Unidos (2012).
Director: Ang Lee.
Intérpretes: Irrfan Khan, Tabu, Suraj Sharma, Adil Hussain, Gérard Depardieu.
Duración: 127 minutos.
Multiusos y eficaz
La carrera de Ang Lee (Pingtun, Taiwán, 1954) ha sido tan variada como fructífera. El realizador, que se labró su fama con filmes como ‘El banquete de bodas’ o ‘Comer, beber amar’, se ha distinguido por cambiar constantemente de género. En su filmografía se dan la mano adaptaciones de obras literarias clásicas como ‘Sentido y sensibilidad’, espectaculares producciones de género wuxia como ‘Tigre y dragón’ o inusuales radiografías de la sociedad norteamericana como ‘La tormenta de hielo’ o ‘Brokeback Mountain’. Incluso sus fracasos y obras menores (‘Hulk’, ‘Destino: Woodstock’) son mucho más interesantes de lo que algunos quisieron reconocer. Al contrario que sus colegas de Hollywood, este hombre pequeño y tranquilo no le tiene miedo al riesgo y la novedad, de ahí que se haya pasado al cine digital tras más de diez años defendiendo el celuloide.
Otro director de prestigio se adhiere a la moda del 3D, esa técnica que parece inventada sólo para cobrar más por las entradas en plena época de crisis. Hasta ahora sólo ciertas películas de animación y algunas obras escogidas de autores ‘visionarios’ han justificado el sobreprecio con ciertas dosis de espectáculo visual. Los casos más notables son los de la pionera ‘Avatar’ de James Cameron y, especialmente, ‘La invención de Hugo’ de Martin Scorsese, que pierde interés si se desprende de ese aliciente. Es el turno del taiwanés Ang Lee, realizador de excelente trayectoria, que en ‘La vida de Pi’ promete una gran aventura adornada con espectaculares imágenes, el tipo de filme que ha de verse en pantalla grande.
El cineasta -que decepcionó a algunos con su anterior película, ‘Destino: Woodstock’- regresa tres años después con un proyecto más ambicioso. Al igual que otras obras del director se trata de una adaptación literaria, basada en el best-seller del canadiense Yann Martel, que ha vendido más de siete millones de copias desde su publicación en 2001. El mismísimo Barack Obama, que leyó el libro con su hija, lo describió como «una elegante prueba de la existencia de Dios» en una carta dirigida a su autor.
La película tardó en concretarse desde la adquisición de derechos por parte de Fox. Su gestación precede al éxito de ‘Avatar’. Antes de Lee se interesaron por ella realizadores como M. Night Shyamalan, Alfonso Cuarón o Jean-Pierre Jeunet. La dificultad del filme residía en la abundante presencia de animales, entre ellos un tigre de Bengala que adquiere categoría de coprotagonista y que ha cobrado vida gracias a unos muy creíbles efectos digitales.
La historia gira en torno a Piscine Patel, un hombre que repasa su sorprendente vida. Originario de la India, Pi pasó toda su infancia rodeado de bestias, ya que su padre era propietario de un zoológico. Cuando el joven cumple 17 años se ve obligado a emigrar con su familia y varias de sus criaturas. Pero su traslado a Canadá se ve frustrado por una tormenta que hunde el carguero japonés en el que viajan. Pi sobrevive en un bote a la deriva pero no cuenta con un inesperado compañero, un feroz felino bautizado como Richard Parker.
En su periplo se hace hincapié en las creencias religiosas del muchacho. Protagonizada por el debutante Suraj Sharma, escogido entre 3.000 jóvenes, la cinta carece de estrellas en su reparto, salvo por la breve aparición de Gerard Depardieu. «Quería que la experiencia de la película fuera tan única como la del libro», comenta el firmante de ‘La tormenta de hielo’, ‘Tigre y Dragón’ o la oscarizada ‘Sentido y sensibilidad’.
«Y eso requería realizar el filme en otra dimensión. El 3D es un nuevo lenguaje cinematográfico, y en ‘La vida de Pi’ sirve para sumergir al espectador tanto en el estado emocional de los personajes como en la épica de la historia». Las primeras reacciones, que destacan la belleza de sus imágenes y su fuerza emotiva, así lo corroboran y el filme ya suena como uno de los contendientes para los Oscar.