País y año: Francia/Bélgica (2012)
Director: Jacques Audiard.
Intérpretes: Marion Cotillard, Matthias Schoenaerts, Céline Sallette.
Duración: 120 minutos.
De la mano de Polanski
El parisino Jacques Audiard se inició como ayudante de montaje en ‘El quimérico inquilino’ de Polanski. Debutó como realizador con ‘Mira a los hombres caer’, ganadora de tres premios César. Su obra posterior, que incluye ‘Un héroe muy discreto’ (su única comedia), ‘De latir mi corazón se ha parado’ y ‘Un profeta’, ha recibido siempre el beneplácito de la prensa especializada.
Llega a la cartelera la última película del aclamado realizador francés Jacques Audiard, que ya conquistó a la crítica con el drama carcelario ‘Un profeta’. Su nueva cinta, ‘De óxido y hueso’, lleva camino de repetir la imparable carrera de su anterior filme: se hizo con tres premios en la Seminci de Valladolid (dirección, actor y guión) y fue seleccionada como mejor película en el Festival de Londres. Además fue una de las piezas centrales en la gala del American Film Institute, en la que se rindió homenaje a su protagonista, Marion Cotillard (‘La vie en rose’, ‘Enemigos públicos’). El filme se inspira en el libro homónimo del canadiense Craig Davidson. Audiard se sirvió libremente de tres relatos cortos del escritor para componer la película, que describe una historia de amor entre dos personajes a la deriva.
El primero es un hombre al que todos llaman Ali (el belga Matthias Schoenaerts, visto en ‘El libro negro’), que acaba de hacerse cargo de su hijo de cinco años. Gracias a su corpulencia se gana la vida como vigilante de seguridad en discotecas. En una de ellas conoce a Stephanie (Cotillard), una joven empleada como entrenadora de orcas en el parque Marineland hasta que un accidente la deja sin piernas. La tragedia volverá a juntarlos.
Estamos ante un drama más crudo que la también francesa ‘Intocable’. «Davidson es un escritor de la crisis. Sus personajes están al margen, fuera de la sociedad. Después de ‘Un profeta’, una cinta sobre el confinamiento de un hombre, nos vimos obligados a hacer lo opuesto, una historia bañada en luz, que mostrara a una mujer con un hombre. Pero no hay una historia de amor en su obra, así que nos la inventamos», zanja Audiard.
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