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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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Mientras el municipio se prepara para disfrutar de este singular festival de cine con babero, cuchillo y tenedor, su director nos dice dónde y qué hay que comer
17.06.09 -

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Cinegourland (Getxo). La gula atraca en Getxo
Getxo se prepara para el atracón. El festival de cine y gastronomía Cinegourland cambia el paisaje de cepas de la Rioja Alavesa por la postal urbana de la costa vizcaína. Viene desde Laguardia a atracar en Getxo, entre el 24 y el 27 de junio. Al frente de la embarcación de celuloide y manjares está Pepe Barrena, enarbolando la bandera de la calidad y el clasicismo. Tras dos décadas y media de euforia creativa entre fogones, ahora retorna con fuerza lo tradicional: «¡Vuelve la cocina de las abuelas!», anuncia Pepe a los cuatro vientos. «El minimalismo, a veces con esperas eternas entre plato y plato, llega a cansar. Hay que apostar por los precios contenidos, la amabilidad, las relaciones públicas, la informalidad y el buen género». La fórmula de Barrena es descubrir lo más próximo, porque «es maravilloso ir predicando la gran cocina vasca».
De ahí que se preste al papel de cicerone en una ciudad en la que encuentra decorados con paisajes marinos; terrazas en las que los mástiles de los veleros se mezclan con las varillas de las sombrillas; vistas a un viejo y coqueto barrio marinero y a la hermosa arquitectura norteña de la burguesía de principios del siglo XX.
Para un enamorado del regreso al Campari amargo, en lugar del institucionalizado vermú, el recorrido del aperitivo o la ‘precena’ –como él dice– puede arrancar en Las Arenas. El ladrillo caravista de la fachada del Irrintzi sirve de portada clásica a una barra de pintxos tradicionales donde triunfa la sencillez de la gilda. Muy cerca, atrae el huevo con mayonesa –«un histórico»– del Amarillo, otro bar situado en la calle Particular de Club.
Tras un bonito paseo por la costa se llega al Puerto Deportivo. Entre pantalanes y sombrillas, la brisa y el salitre, la cita con el ‘marianito’ bien puede dar paso a un bocado. Para un aperitivo de cine con vistas a la playa de Ereaga, Barrena propone también un par de clásicos de Getxo, como el Tamarises, uno de los pocos sitios donde puedes pedir una copa de Moët & Chandon sin que te cobren la botella, o el bar La Terraza, donde hay que paladear sus maravillosas croquetas de chorizo. Y de allí al Puerto Viejo, donde nos espera una colección de bares que ofrecen pintxos y rabas de rechupete (si vas por la tarde, no te pierdas las raciones de morcilla). En el corazón del antiguo barrio pesquero hay que tomarse un respiro para echar un vistazo a las casitas de la zona.
A estas alturas, seguro que, pese al picoteo, ya tendremos hambre. Toca elegir restaurante y Barrena sigue con los clásicos. En las calles del Puerto Viejo nos lleva a probar el pescadito y el marisco del Zabala o del Itxas Bide. Aunque si nos damos otro paseito hasta Neguri hallaremos el Jolastoki, uno de los restaurantes de culto de Vizcaya.
En Algorta, en la calle Euskal Herria, está el Amume, donde ofrecen «una comida memorable, rústica, casi de txoko. La sopa de ajo y la de pescado son obras maestras de la comida popular. Y la falda de ternera al horno es para ponerse de rodillas; oficiada lentamente y con un toque ajerezado». En el caso del Basalbo, un precioso caserío reformado en el barrio de Andra Mari, recomienda «ponerse en manos del chef». Gaizka Escudero ofrece «un culto a la materia prima, porque cuida el producto diario. Además, tiene una terraza magnífica».
Los amantes del pescado gozarán en el Cubita, en el molino de Aixerrota, cerca de los acantilados de La Galea, con unas vistas privilegiadas al Abra. Allí «las kokotxas en salsa verde son de diez y medio», promete Barrena. A los que les pirra la carne tienen el garante del chuletón del Aitor, en Avenida de los Chopos, ya que «es un asador memorable del que fuera delantero centro del Athletic». Cae la tarde y hay que estirar las piernas. El olor a mar nos devuelve poco a poco al muelle de Arriluce.

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