El Correo Digital
Miércoles, 22 octubre 2014
claros
Hoy 16 / 25 || Mañana 13 / 27 |
más información sobre el tiempo

PLANES-paisajes de agua

Desde el mirador contemplamos el gran vacío del barranco y un caserío que parece colgado
05.10.09 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Cascada de Gujuli (Gujuli). Nada que envidiar al Niágara
A 7 kilómetros en línea recta del salto del Nervión se encuentra otro muy grande, el de Gujuli. Las dos cascadas se hallan entre las más altas de España y tienen mayor desplome, por ejemplo, que las cataratas del Niágara o el Iguazú: Gujuli, de unos 100 metros, y el Nervión, de 207. La diferencia es el volumen de agua, claro. De nuevo, hay varias maneras de acercarse y ver este fenómeno de la naturaleza, siempre con la prevención de que nos movemos en terrenos escarpados y peligrosos a los que nunca hay que exponerse.
Una de las rutas tradicionales comienza en la hermosa iglesia románica y enfila hacia el puente del ferrocarril. Tras atravesar la vía se pasa por un rústico torno, que conduce a un camino que bordea el pronunciado cortado. En alguno de los puntos se domina el impresionante circo de la cascada. El final de la vereda nos adentra en un robledal.
Buitres planeando
Si antes de llegar a Gujuli se toma un camino a la izquierda, se llega en poco tiempo al mirador de color azul desde el que puede contemplarse el cañón y la cascada desde otro punto de vista. Es un capricho modernista más en un paisaje que combina la naturaleza más salvaje y un caserío colgado, con su puente y su iglesia. Esa huella humana es la que se asoma desafiante al gran vacío del barranco, formado por la erosión del arroyo Oyardo, afluente del río Altube, que también va al Nervión.
Las laderas del desfiladero presentan un fuerte contraste en su vegetación. La vertiente Sur está cubierta por un quejigal y la Norte, más fresca y sombreada, se halla tapizada por el hayedo. Mientras, una veintena de buitres sorprendidos en un festín remonta perezosamente el vuelo desde las profundidades del cañón, en busca de corrientes más cómodas para planear.

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.