Ya se sabe que un bilbaíno nace donde le da la gana y que la villa se basta sola para llenar mapamundis, pero la final de la Copa va a lograr que los chistes tengan por fin un fondo incuestionable de verdad: durante dos jornadas, un trozo de Valencia se va a convertir en las afueras de Bilbao. O, para ser más exactos, se alzará como el mismo cogollo de la capital vizcaína, ya que allí se ubicará el centro cósmico del sentir rojiblanco y el orgullo ‘botxero’.
Como evidencia más visible de este fenómeno, el Athletic montará en Valencia un auténtico ‘Bilbao portátil’ donde los aficionados podrán dar rienda suelta a su pasión como si estuviesen en casa, o todavía mejor. El recinto ocupará 28.000 metros cuadrados y se ubicará en el antiguo cauce del Turia, entre los puentes de Calatrava y Las Flores y a unos quinientos metros de Mestalla. Servirá como hábitat natural para los 18.500 hinchas con entrada –eso sí, por muy a gusto que se sientan, seguro que a ninguno se le olvida ir al estadio– y para las más de 10.000 personas sin localidad que, se calcula, acompañarán al equipo en este trance. La afición encontrará allí txosnas, restaurantes, cajeros automáticos, atención médica, juegos infantiles y, sobre todo, mucha hermandad.
El hecho de juntar a veintitantos mil seguidores del Athletic ya garantiza por sí mismo la fiesta, pero, además, la carpa albergará un completo programa de actos para que el ánimo no decaiga en ningún momento. La ‘zona rojiblanca’ abrirá a mediodía del martes, día 12, con el solemne izado de la bandera y una degustación de txakoli vizcaíno. A continuación, llegará el momento de estrenar la pantalla gigante con la semifinal del 4 de marzo, en la que el Athletic barrió al Sevilla: un excelente combustible para encender los ánimos de cara al gran momento. A media tarde, la reserva futbolera mutará en pequeño festival de rock con tres actuaciones de mucho nivel: The Bon Scott Band, grupo que rinde tributo a AC/DC y que procede de... Barcelona; Juliette Lewis con su nuevo proyecto, The New Romantiques, dos días antes de su participación en el Azkena vitoriano, y Tequila, la banda capaz de unir a todas las generaciones en un sentimiento compartido de exaltación adolescente.
El día D
El miércoles 13, la fiesta arrancará de buena mañana con la proyección de imágenes históricas del equipo. Tras la comida, la pantalla mostrará la controvertida final de Copa del 84 y, de nuevo, reinará el rock con los italianos Achtung Babies, a quienes muchos definen como ‘la mejor banda de versiones de U2 que existe en el mundo después de U2’. Y, paralelamente, la Federación Internacional de Peñas del Athletic impulsará su propio programa de actos durante todo el día. Por la noche, llegará el momento de comprobar que en una afición tan unida también hay clases, cuando los afortunados partan hacia Mestalla con sus entradas en el bolsillo. En el momento de cerrar esta revista, los responsables del Athletic seguían pendientes del permiso oficial para mantener abierto el recinto durante el encuentro, ya que su intención es que la final se pueda seguir en directo por la pantalla gigante.
EL CORREO estará presente en esta ‘ciudad del Athletic’ con una carpa propia que acercará el periódico a los seguidores rojiblancos y les regalará ejemplares de este mismo GPS, para darles pistas de cómo sacar todo el jugo a su estancia en Valencia. También Bilbovisión montará su plató en el recinto y desplazará a un equipo formado por Txetxu Ugalde, Imanol Reino, Jagoba Tirado y Kevin Doyle, mientras que Punto Radio emitirá una programación especial coordinada por Patxi Herranz. Así, todo el mundo se sentirá como si estuviese en el mismo Bilbao.