Paseo de las grandes villas (Getxo)
El sol, el mar, la calma... El Muelle de Las Arenas es un lugar idóneo para caminar, pero ahora más que nunca. El Paseo de las grandes villas nos ofrece hasta 20 paneles informativos, a través de los cuales podemos conocer las curiosidades de sus señoriales edificios: palacios, casonas y villas de finales del siglo XIX y principios del XX. Los paneles se estructuran en una veintena de ráfagas informativas que abarcan desde las construcciones emblemáticas del municipio, hasta algunas de las peculiaridades relacionadas con el contexto social de la época: la playa de Las Arenas, la historia de Getxo o el monumento a Evaristo Churruca, narrado en euskera, castellano e inglés.
Nuestro recorrido comienza con Casa Cisco, construida en 1909 por Manuel María Smith y que llama la atención por su estilo inglés y su carácter innovador. Tras varias reformas que le ortogarían un tinte barroco, se convirtió en fuente de inspiración para Cisco II y Cisco III. Erigidos tras la guerra, confieren cierta armonía al paseo. El paseo nos lleva luego a Kaiertza, de estilo regionalista, a caballo entre las casas solariegas y los palacios barrocos vascos. Y si andamos unos metros más toparemos con un magnífico ejemplar de arquitectura palaciega, nuevamente de la mano de María Smith: Kaialde, con sus tres cuerpos asimétricos.
Curiosidades
Un poco más adelante se alza Villa Ariatza, que desde 2003 acoge el hotel Embarcadero. Pero no te dejes engañar por su similitud con los caseríos vascos, ya que mantiene otros elementos estilísticos de tradición británica. Poco a poco la caminata nos conduce hacia Bidearte, llamada ‘casa de inquilinato de lujo’ y hacia Itsas Begi, de carácter rural pero con una decoración compleja y de elementos nobles.
Al momento, un elegante edificio de color rojo llama nuestra atención. Se trata de una de las casas de veraneo más antiguas, Amandrerena, construida hacia 1877. Pese a varias reformas, mantiene intacto su espíritu inicial. La ruta parece haber acabado cuando descubrimos una alargada estructura en colores berenjena y gris, pero nada más lejos de la realidad. Estamos ante el Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club, de gran importancia debido a las regatas internacionales que organiza.
El siguiente panel nos informa de la Villa ABCD, curiosa de nombre y de la que solo se conserva un grupo de azulejos esmaltados que antaño indicaban la entrada a la ‘Villa C’. Finalmente damos con Kai Gane y el bloque de viviendas Cristina Etxea. Culminamos así el recorrido, aunque conviene visitar el monumento a Churruca, que representa el triunfo de los trabajadores sobre el mar, y que ejerce de pórtico a un encantador parque con vistas a El Abra.