Recomendaciones
Dónde comer
Si se quiere ir de raciones la mejor opción es recorrer San Lorenzo, calle consagrada a ello. Para pegarse un homenaje a base del tradicional recetario castellano la opción clásica es Casa Ojeda, frente a la Casa del Cordón (947 209 052). Otra opción es el Mesón del Cid, delante de la fachada principal de la catedral (947 208 715).
Dónde dormir
Por precio y calidad uno de los hoteles recomendable es el Norte y Londres. Situado en el centro histórico y fundado en 1904, conserva el encanto de la época 947 264 125.
Horarios y precios
Catedral: Horarios: De 9.30 a 18.30 (hasta el 31 de octubre). Precio: 5 €. Estudiantes, 3 €.
Museo del libro Fadrique de Basilea: Horarios: martes a sábado, de 10.30 a 14.00 y de 17.00 a 20.30. Domingos: 10.30 a 14.00 horas. Precio: 2,5 €. Universitarios y jubilados 2 €. Menores de 14, gratis.
Acercarse a Burgos y no visitar su catedral tiene delito. O seguro que es pecado. Dedicada a Santa María, esta ‘Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana’ comenzó a construirse en 1221 y no paró de crecer hasta el siglo XIX. Entretanto recibió todos los estilos artísticos desarrollados en ese periodo en una evolución curiosamente circular, porque el templo comenzó en el gótico y acabó en el neogótico. En la catedral trabajaron arquitectos y escultores del renacimiento, el barroco y el neoclásico en casi todas sus variantes. El resultado es un templo casi inabarcable con un punto laberíntico que sin embargo ofrece una imagen armómica.
Todo paseo reglamentario por Burgos comienza en su catedral, desde allí se puede salir al paseo del Espolón, junto al río Arlanzón, pasando bajo el arco de Santa María, antigua puerta de la ciudad construida en el siglo XVI y que ahora alberga una sala de exposiciones. Por el Espolón se puede subir hasta el bonito Teatro Principal y, desde allí llegar hasta la Plaza Mayor, en la que se encuentra el Ayuntamiento, un curioso edificio neoclásico levantado sobre arcos que permiten el paso entre la plaza y el paseo. Sobre uno de los lados de la plaza asoma el bosque de agujas de la catedral en una vista que suele ser de las más fotografiadas por los turistas.
Muy cerca, en la mínima calle Travesía del Mercado, se encuentra un nuevo museo muy recomendable, sobre todo si el visitante es bibliófilo. Es el Museo del Libro Fadrique de Basilea, que rinde homenaje al impresor que editó la primera edición de ‘La Celestina’ en Burgos en 1499. Abierto por la editorial especializada Siloé, es un recorrido por la historia del libro que empieza en Mesopotamia y acaba en el e-book a través de magníficos facsímiles. Una característica curiosa de este centro es que el visitante interesado puede adquirir cualquiera de las piezas expuestas.
Casa con cordón
Desde aquí el visitante puede acercarse hasta la plaza del Mercado Mayor, donde se encuentra la Casa del cordón, llamada así porque decora su fachada una versión esculpida y agigantada del cordón del hábito franciscano. Cordones al margen, se trata de un espléndido edificio de finales del siglo XV construido por orden del condestable de Castilla. En esta casa los Reyes Católicos recibieron a Cristóbal Colón a la vuelta de su segundo viaje.
De vuelta al Espolón, por el Paseo de la Isla y tras cruzar el río, a unos diez minutos de caminata se llega al Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas, llamado así porque en él los reyes de Castilla acudían a holgar. Esta joya medieval fue panteón de los monarcas castellanos y de sus tumbas han salido los ropajes que se exhiben en su museo de Ricas Telas, la mejor colección de ropa de los siglos XII al XIV de Europa.
Ya en las afueras, a unos 3,5 kilómetros al norte de la ciudad, se encuentra la Cartuja de Miraflores, convertida en monasterio por Juan II a partir de una quinta de recreo. Los monjes cartujos son especialmente reservados, por lo que la parte del monasterio que se puede visitar se reduce a la iglesia, obra de Juan y Simón de Colonia. Merece la pena acercarse sólo por los sepulcros de alabastro de Juan II e Isabel de Portugal, y el del infante don Alfonso. Pura filigrana en piedra.