
Playa de Ereaga (Getxo / Bizkaia)
Mucha diversión
A tan sólo 20 minutos de Bilbao, a una hora de Vitoria, les espera la playa de Ereaga, la más extensa de Getxo, que además cuenta con la cuarta bandera azul en su historial. Con 882 metros de longitud se ubica en un punto estratégico: la desembocadura de la ría del Nervión. Situada entre Punta Begoña y el Puerto Viejo de Algorta, es quizás una de las más accesibles, lo que la convierte prácticamente en urbana, y más desde que se inauguró el funicular a Algorta.
Sobre su arena fina y ‘rubia’ no sólo descansan cuerpos torrándose al sol. Este verano, por tercer año consecutivo, el ocio se adueñará de Ereaga hasta el 4 de septiembre con multitud de actividades, gracias al programa ¡Vive la playa!, puesto en marcha por el Ayuntamiento a través de la oficina de Turismo. Ludoteca, hinchables, campo de petanca y de rana, juegos de agua, voleibol, badminton, futbol-playa… un sinfín de opciones para todos los gustos gracias a este programa que se desarrollará a diario en horario de 11.00 a 13.00 y de 17.00 a 19.30 horas.
La organización Biadaideak ofrecerá ofrecerá además equipamiento para personas con movilidad reducida con el fin de que puedan probar las aguas de Ereaga mediante el baño asistido. Para ello dispondrán de sillas anfibias y muletas adaptadas así como de un servicio de cuidadores durante toda la semana desde las 11 hasta las 18.30 horas.
Servicios: Más de 1.000 plazas de aparcamiento, duchas, lavabos, inodoros, fuentes, lavapiés, pasarela de madera, servicio de préstamo de bicicletas, puesto de alquiler de hamacas, socorristas en horario de 11.00 a 20.00 horas, hondartzainas, equipamiento para personas con movilidad reducida.
Azkorri Getxo (Bizkaia)
Servicios: Zona de parking, duchas, lavabos, inodoros, portabicicletas, dos chiringuitos, zona de picnic, fuentes, socorristas de 11.00 a 20.00 horas y hondartzainas. Las instalaciones de aseo consisten en un módulo portátil, retirado tras el verano, con el fin de mantener el entorno lo más rural posible.
Nació libre, salvaje, envuelta entre abruptos acantilados que le han protegido durante mucho tiempo de la acción del hombre. Situada entre Sopelana y la recta final del municipio de Getxo, cercana al pueblo de Berango, se encuentra este rincón natural, alejado aún hoy del cemento y de las edificaciones que amenazan a otros arenales. La playa de Gorrondatxe, más conocida como Azkorri, descansa bajo sus acantilados verticales. El arenal menos urbano de la localidad. La cara rural del retazo de costa getxotarra que se resiste a convertirse en un paraje multitudinario con la llegada de la época estival. Por si fuera poco, acumula 18 banderas azules que le han sido concedidas como reconocimiento de su gestión medioambiental.
De camino a Gorrondatxe, entre caseríos y verdes campas, arribaremos a un pinar donde los fines de semana familias al completo disfrutan de un día de picnic, con todo el instrumental preparado, desde sombrillas y toldos hasta el mantel de cuadros y las fiambreras. Si lo que prefieres es zambullir los pies en la arena y darte un chapuzón en el mar, tendrás que descender por un camino pavimentado, cuesta abajo. En su otro extremo, el bañador se hace prescindible... o no.
Una vez allí, bajo el acantilado, podrás disfrutar desde los tradicionales paseos por la orilla y los juegos de palas, hasta montar un improvisado equipo de voleybol o enganchar la tabla y el boggie para coger olas. Deja energías para el camino de vuelta. Recuerda que después de recoger la toalla queda un camino cuesta arriba con una importante pendiente.
De arenas cementadas, oscuras, cuentan que fueron los residuos lanzados a las aguas en la época brillante de Altos Hornos los responsables de su actual composición. Sin embargo, desde el Ayuntamiento de Getxo revelan que hay pendientes investigaciones para destapar el verdadero origen científico de las arenas.
Las dunas
La zona más resguardada de la playa, justo a los pies del acantilado, preserva un ecosistema dunar protegido, acotado con vallas para evitar ‘invasiones’. Su vegetación, de la que destaca la curiosa formación de hinojo marino, propio de estos enclaves, cuenta con especies protegidas, como la Chamaesyce peplis que mantiene en Azkorri, precisamente su mejor formación en todo Euskadi. Asimismo, sus suelos blandos y arenosos también albergan una de las dos poblaciones de sapo corredor ‘Bufo calamita’ que hay en la comunidad autónoma.