
Foto: Anne Streng
Los Fleshtones
Hell Dorado (Vitoria), Kafe Antzokia (Bilbao) y Biribay (Logroño)
Fecha y hora: Sábado 26 de abril (22.00 horas) en Vitoria, domingo 27 de abril (21.00 horas) en Bilbao y martes 29 de abril de 2008 (22.00 horas) en Logroño.
Artista invitado: En Vitoria tocarán Las Culebras.
Precio: 18-20 € en Vitoria, 15 € en Bilbao y 15 € en Logroño.
Los Fleshtones llevan más de tres décadas dándole a un rock and roll hedonista de filiación garajera y ánima soul. A pesar de su carácter de grupo de culto adorado por una minoría escogida, seguramente muchos lectores conozcan su canción ‘American Beat’, que sonó en la película ‘Despedida de soltero’. Ese fue su pico popular y cuando más pasta ganaron, lo cual reconoce su líder, Peter Zaremba: «Por supuesto, y lo malgastamos todo. Pero en realidad nunca ganamos tanto dinero como pensaba la gente... o como nos merecíamos».
Zaremba contesta desde su casa de Brooklyn. «Está gris y llueve, igual que en vuestro país». Sí, él se ha pateado estos pagos. «España es un auténtico país rocanrolero, un país auténtico en todos los aspectos. Por eso inventasteis cosas como las corridas de toros, que a otra gente le resultan difíciles de entender. Y de ahí viene que la peña no tenga que entender las letras de nuestras canciones: saben percibir nuestra pasión».
Esta vez los Fleshtones nos visitan divulgando su último álbum, ‘Take A Good Look!’ (YepRoc-DiscMedi), con ecos de Jonathan Richman, Nueva Orleans, bastante garaje... A veces hasta remite a la música surf. «Parte de la música surf puede ser muy divertida. Es la banda sonora para salir y hacer cosas excitantes y a veces posee un sonido misterioso, así que, por supuesto, se encuentra en nuestra receta. En cualquier caso, ¡es el opuesto al heavy metal!», reflexiona Zaremba antes de extenderse sobre su molona novedad. «Me alegro de que te guste el disco. ¡Es mi favorito de los Fleshtones en bastante tiempo! ¿Las letras? Tratan sobre nosotros, sobre lo que somos y sobre lo que nos gusta vivir en este mundo que nos ha tocado. Es nuestro ‘Face To Face’, como el de los Kinks. Bueno, casi. Aunque a estas alturas de mi vida me agradaría que fuera así».
El corro de la patata
A veces, cuando suena la armónica, el cancionero de los vividores neoyorquinos se torna melancólico, casi triste. «Vaya, la armónica siempre ha sido un instrumento melancólico, casi patético —concede el portavoz–. Por eso se usa en el blues, ¿correcto? ¡Aparte de porque es barato! En realidad, a mí siempre me ha gustado el sonido extraño y melancólico de armonicistas como John Lennon en los primeros discos de los Beatles, más que el material alegre pero molesto, tipo el corro de la patata».
Pero lo que les pone de verdad a los Fleshtones son los coros combativos repetidos por sus oyentes. «Sí, ese es el tipo de música que siempre nos ha gustado. Hey, me lo acabas de recordar: necesitamos componer más canciones de este estilo, porque tenemos que conseguir ya mismo un disco de éxito».