Con su imagen de orcos del heavy renovada llegan a Barakaldo los finlandeses Lordi, que casi tres años después siguen mediatizados por su triunfal participación en Eurovisión, donde pulverizaron el récord histórico de puntos y subrayaron el creciente frikismo del evento con su 'Hard Rock Hallelujah'. Pero el cuarteto que desde principios de los 90 lidera Mr Lordi quiere pasar página con 'Deadache', cuarto disco de estudio que abunda en su circense panoplia de heavy metal melódico y horror de serie B, con la que rinden tributo a Kiss y demás aparatosos monstruos del ‘shock rock.’ Ms. Awa, la teclista de sonrisa diabólica conocida también como ‘La hechicera poseída’ o ‘La condesa vampira’, se afana en convencernos de que detras del látex, la gomaespuma y demás parafernalia hay una gran «banda de rock and roll». Lo hace en la parada londinense de un tour europeo en el que tienen como teloneros a los italianos Brandon Ashley & The SilverBugs y a los suecos Fatal Smile, repescados de la truncada gira de Vince Neil.
–¿Qué se encontrará la gente que vaya a veros en Barakaldo?
–Un show monstruoso, divertido y nuevo, porque hemos renovado nuestros disfraces. Solemos hacerlo con cada disco y gira, aunque nuestros personajes no cambian: yo sigo teniendo mi sonrisa loca de vampira... Me cuesta describirlo, lo mejor es que vengan y lo comprueben. Tenemos muchas ganas porque nuestra anterior gira de clubes se canceló. Hemos estado en algún festival en España, pero en salas es diferente. Sudamos mucho más y el show impacta más de cerca.
–¿Os lleva más tiempo meteros en los nuevos disfraces?
–A Amen, el guitarrista, sí que le lleva algo más de tiempo, porque el suyo es más complicado, pero en el caso de los demás es parecido. Mr Lordi necesita unas tres horas para prepararse. Yo sólo algo más de una hora, dependiendo del disfraz que me ponga, porque viajamos con dos que vamos alternando cada cuatro o cinco bolos.
–¿Es la música algo secundario en el show de Lordi?
–No, qué va. La parte visual es importante, pero la música sigue siendo lo principal. Somos un grupo heavy con un sonido que puede gustar a cualquiera. Pero lo mejor es que, aunque no te guste, lo puedes pasar bien.
–Vuestro ultimo trabajo, 'Deadache', no es tan monstruoso como vuestras pintas. Suena a hard rock melódico clásico.
–Sí, estoy orgullosa de cómo ha quedado, tiene nuestro estilo de siempre pero con un toque renovado y ambicioso que le ha dado el productor. Además, mis teclados tienen más presencia y he podido incluir un tema mío, 'The Rebirth Of The Countess'. Es heavy metal, pero no tan agresivo... Como dices, más bien se trata de hard rock clásico con partes melódicas, aunque también hay espacio para algo de experimentación.
–'Deadache' es vuestro primer disco desde vuestro victorioso paso por Eurovisión. ¿Os hizo ganar muchos seguidores?
–Ahora han bajado un poco, porque ya ha pasado algo de tiempo. Pero justo después de ganar Eurovisión fue todo un poco locura, salíamos en revistas de cotilleo y a los conciertos venía gente de todo tipo... A ver a los freaks, ya sabes, ja, ja... Por fortuna, nos hemos quedado con los fans más fieles. No vienen a ver al grupo de 'Hard Rock Hallelujah', sino a una buena banda de rock and roll con sentido del espectáculo.
–¿Qué balance hacéis de la experiencia eurovisiva? ¿Os lo tomasteis en serio?
–Ya éramos una banda con toda una trayectoria anterior, pero fue muy positivo, nos acercó a más gente de la que nunca hubiéramos imaginado. Eso sí, ahora queremos mirar hacia adelante, aunque sabemos que Eurovisión siempre estará asociado a nosotros.
–Al año siguiente se celebró en Helsinki y actuaron Apocalyptica. ¿Tenéis los heavies fineses algún rollo de amor-odio con el festival?
–No, hicimos nuestra reivindicación del rock and roll pero, básicamente, para nosotros fue promoción y diversión. Supongo que para Apocalyptica también, aunque no puedo responder por ellos.
–Después de aquello se publicaron fotos que revelaban vuestras identidades. ¿Tocaréis un día a cara descubierta, como vuestros adorados Kiss?
–Sí, salieron fotos muy ridículas... ¡Una incluso era de Children Of Bodom, ja, ja...! Si te soy honesta, los disfraces y las máscaras son horribles e incómodos, pero al final son una auténtica bendición que queremos mantener. Te permiten hacer tu vida sin que nadie sepa quién eres. Por eso nos encanta ser monstruos, es genial.
–¿Os veis como continuadores de la tradición del 'shock rock' de Alice Cooper, Kiss y demás?
–En parte, sí. Alice Cooper nos encanta, Kiss han sido siempre una influencia y también respetamos a otros grupos como Twisted Sister, Gwar o clásicos como Arthur Brown o Screamin' Jay Hawkins. Rendimos tributo al 'shock rock and roll', pero tratamos de llevarlo a otro nivel. Nuestra personalidad también tiene mucho que ver con las películas de terror. Aunque suene ridículo, a mí me dan miedo de verdad y no suelo ver muchas. Aquella española, 'El orfanato', me encantó, me pareció genial, aunque no era muy de terror, ¿verdad?
–¿Qué música escucháis y os influye?
–Hay de todo, y no sólo metal. Personalmente me gusta el rock progresivo, cosas de los 80 y también de pop como Depeche Mode o Muse, incluso música clásica.
–De Finlandia son también H.I.M., Nightwish, Soilwork, Impaled Nazarene. Sonata Arctica o Amon Amarth. ¿Por qué el metal de todo tipo es tan popular en vuestro país?
–Está en nuestra naturaleza. Venimos de un país del norte oscuro, frío y misterioso. Despierta sentimientos de melancolía y tristeza que la gente combate con música metálica. Es como un desahogo, una liberación.