Y en otoño, a Vitoria
Tras su paso por Donosti el año pasado y su presentación en Bilbao, Patti Smith completará su periplo autonómico en Vitoria. A partir del 30 de octubre, Artium le dedicará una gran exposición que mostrará todas las facetas de su creación multidisciplinar. La obra gráfica constituirá la columna vertebral de la muestra, con una selección de dibujos y fotografías recientes, complementada con una colección de poemas y escritos realizada por el poeta Benjamín Prado. Aunque sin fecha, están confirmados un recital poético y un concierto ‘básico’.
Han dicho de ella...
> Michael Stipe (REM)
«Cuando tenía 15 años, el día que salió ‘Horses’ tuve una especie de revelación. Compré el disco, me tiré escuchándolo sin parar toda la noche y al día siguiente, cuando fui al colegio, supe que quería formar parte de una banda. Antes incluso de saber si podía cantar, componer o tocar un instrumento».
>Thurston Moore (Sonic Youth)
«Por encima de cualquier otra influencia en mi vida creativa -Burroughs, Iggy, Richard Hell–, Patti fue siempre más fuerte, la más mitológica, la más rara... Cuando tenía 17 años, en 1977, fui a cada una de sus presentaciones en Nueva York y Connecticut (...). Encaraba su trabajo como artista, música y poeta con una gracia tan extraña y sexual que me mudé a Nueva York para tocar rock & roll».
> Zach de la Rocha (Rage Against The Machine)
«Patti dijo una vez: ‘Me pongo delante de un micrófono y no tengo miedo’. Y sigue así, sin miedo. Sin miedo pese a sus pérdidas, sin miedo como madre, sin miedo cuando puso a tiro a la Administración Bush por la guerra ilegal y apretó su gatillo poético. Sin miedo en su prosa, sin miedo en su vida».
> Shirley Manson (Garbage)
«Tenía unos 19 cuando escuché por primera vez un disco de Patti Smith. Era ‘Horses’. Recuerdo estar sentada, conmovida por su voz. Después supe lo literarias, intelectuales y políticas que eran sus letras. Ahora me aterra la manera en que el machismo corporativo controla la idea de la mujer rebelde representada por gente como Christina Aguilera. Me alegro de que Patti siga ahí, dispuesta a levantarse y luchar. Me hace sentir menos sola».
Patti Smith
Santana 27 (Bilbao)
Fecha y hora: Lunes, 21 de julio de 2008 (21.30 horas). Apertura de puertas, a las 20.30 horas.
Precio: 30-35 euros.
Entradas: BBK, Tick Tack Ticket y www.santana27.com.
Metro: Bolueta.
Algo más de un año después de presentar en Donosti su disco de versiones ‘Twelve’, regresa Patti Smith y, con ella, el recuerdo de ese limbo de luminarias de las letras y el rock que durante los 70 discurrían por la bohemia neoyorquina: Ginsberg, Burroughs, Carroll, Warhol, Mapplethorpe, Sam Shepard, Dylan, Tom Verlaine, John Cale... Todos ellos siguen ligados a la aureola de mito de la cultura popular que acompaña a esta andrógina y descuidada presencia que los años no han alterado.
A sus 62 años, Patti Smith ejemplifica la defensa del rock y el arte en madurez. No reniega de quienes la inspiraron en su adolescencia –«Blake, Rimbaud, Carroll, Callas o Dylan lo siguen haciendo»– y, aunque los años pueden haber transformado la pasión y la fuerza con la que hace tres décadas transmutaba las palabras en energía, mantiene su necesidad compulsiva de expresarse. «Soy viuda con hijos mayores y tengo menos responsabilidades –explica–. Es una sensación parecida a los primeros tiempos, la diferencia es que ahora soy más sabia y la expreso más en mi trabajo que en mi modo de vida». La mujer con más rabia interior del rock de los 70 puede parecer ahora menos estridente, pero hasta compañeros de viaje críticos como Víctor Bockris, biógrafo por antonomasia del underground neoyorquino y editor en 1972 de su primer poemario, dicen que conserva aún los rasgos centrales de su arte: «Una loca e impredecible fantasía, una relación conflictiva con la religión y una gran rebeldía contra el conformismo y los roles tradicionales por razones de sexo».
La artista que marcó con su magnética presencia el desaparecido templo del punk CBGB atraviesa una etapa intensa: «A mi edad, te das cuenta de que ya has pasado la mayor parte de la vida. Pero trato de no pensar en la muerte, a la que he visto de cerca. Aún no estoy preparada, me quedan muchos libros por leer y muchas cosas por hacer». Compositora, poetisa, escritora, pintora, fotógrafa y ‘performer’, la intelectual y feminista Patti se considera trabajadora del arte y su agenda está cuajada de eventos en América y Europa, muchos de carácter público o institucional como su retrospectiva fotográfica parisina ‘Land 250’ o la muestra multidisciplinar programada en Artium. Sin embargo, no cree que ni ella ni el rock estén «institucionalizados», por mucho que recibiera la Medalla de las Artes y las Letras del Ministerio de Cultura francés (por su difusión de poetas como Rimbaud o Genet) o fuera incluida en el Salón de la Fama del Rock.
Siempre diferente
Y es que Patti sigue convencida del poder movilizador del rock. Sea actuando en favor del Tíbet o las victimas del Katrina, sumándose a la gira Vote For Change, denunciando Guantánamo o apoyando al partido verde de Ralph Nader. «El rock es parte ya de la industria del entretenimiento, pero yo lo entiendo como un género ligado a los deseos de la gente que engloba arte, poesía e inconformismo. Ahora todo ese arte está amenazado por el corporativismo comercial, pero sigo teniendo fe en el individuo. El rock volverá a ser poético y revolucionario. Lo que hace falta es más gente que alce la voz. Hoy hay demasiados que sólo van buscando el dinero y la respetabilidad que creen que el arte les puede dar. Pero el arte es otra cosa».
La definición que hacía de su música en sus comienzos –«el rock de tres acordes fusionado con el poder de la palabra»– sigue siendo válida para esta artista integral. Su último trabajo es ‘The Coral Sea’, registrado en directo con Kevin Shields, de My Bloody Valentine, que aporta los colchones abrasivos sobre los que Patti recita. A Bilbao, en cambio, llega dentro de una gira de conciertos «siempre diferentes» junto a los fieles Lenny Kaye (guitarra) y Jay Dee Doherty (batería), Tony Shanahan (guitarra y teclados) y su hijo Jackson (guitarra).