Sigue la sección de críticas de música de nuestro 'guía' Óscar Cubillo. No te pierdas sus comentarios sobre los últimos conciertos.
Y si has estado en el concierto puedes dejarnos también tus comentarios
El sábado actuó en el Azkena bilbaíno The Cubical, quinteto de Liverpool hacedor de un rock garajero y blusero que mejoró sobremanera su actuación del pasado Azkena Rock Festival vitoriano, como era de esperar. Ante menos gente de la que merece (ya los vimos en el Azkena, pensarían muchos interesados), pero ante peña de calidad (miembros de Atom Rhumba, Los Tupper y Los Paniks, un fan foráneo desaforado, etc.), los cinco ingleses, con su pinta ajena al glamour (qué vaqueros viejos, vaya zapatos usados, por Dios menudas toallas portuguesas para secar el sudor), con su aire de panolis marginados («el bajista es igual al asesino de Lennon», le crucificó Pato) y con su propensión al güisqui, The Cubical interpretaron un repertorio con guiños al blues, al garaje y al pop-rock britano de los 60 (The Animals, Them y Yardbirds).
En 78 minutos repasaron desvencijados 17 temas (incluida una improvisación blues cuando cambiaron el bombo de la batería). Los tipos han emergido de la escena brit-pop actual y llevan un rollo pseudoretro (¿hasta qué punto será verdadero y duradero su éxito, su mini-hype?), pero no pecan de revivalistas y pueden presumir de personalidad, hasta de peligro en la ejecución además de teatralidad en la interpretación (ese vocalista ronco y larguirucho, invocándonos como un Screamin’ Jay Hawkins veinteañero y blanco) y de vivacidad en la instrumentación (esos punteos del hacha beodo, que a menudo se perdían por vericuetos morunos).
Resumiendo podemos escribir que The Cubical se rinden a sus mayores isleños (los mentados Animals, Them y Yardbirds), que asimilan con soltura los aires americanos (el country blues redoblado entre Preacher Boy y Captain Beefheart, el blues entre Howlin’ Wolf, John Lee Hooker y John Campbell, lo global entre The Doors y Tom Waits), y que algunos de sus hitos fueron ‘Walking Around Like Jesus’ (con el vocal bajando a predicar), ‘I’m Just A Man’ (con su intensidad soul) o su último single (‘Dirty Shame’).