Sigue la sección de críticas de música de nuestro 'guía' Óscar Cubillo. No te pierdas sus comentarios sobre los últimos conciertos.
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Dos voces femeninas asociadas al jazz y avecindadas en Nueva York desplegaron sus encantos y técnica el jueves en Bilbao: a las 8 la felina Madeleine Peyroux en una abarrotada Sociedad Filarmónica, y a las 10 la popera Maria Neckam en un mediado Bilbaína Jazz Club. Durante 85 minutos y 15 piezas en quinteto conjuntado, la Peyroux sedujo en el programa del 365 Jazz Bilbao estirando las palabras, gimiendo, a veces desdoblándose cuasi esquizofrénica, hablando en español y escogiendo bien las versiones: Bob Dylan (‘You’re Gonna Make Me Lonesome When You Go’, swing que ya le gustaría A Mayall), Serge Gainsbourg (‘La Javanaise’, la única en francés), Cohen (‘Dance With Me To The End Of Love’, sesgada), Ella Fitzgerald (‘I Hear Music’, la más jazz del lote), etc.
Nacida en Atenas, Georgia, e instalada en Nueva York previo paso por París, la lánguida Peyroux aprendió el negocio cantando en la calle y se nota por su deje blues (aires de Nueva Orleans, el dolor de la Holiday, los maullidos...), su manejo del swing (a lo Nina Simone ‘Don't Wait Too Long’) y en su caradura teatral a lo Dee Dee Bridgewater (‘Reckless Blues’). La muy pícara avisó en español de que hace tres tipos de canciones (de amor, de beber y de las dos cosas a la vez) y procedió atmosférica, reptante, tórrida, bluesie, hipnótica y variada: desde el misterio de Chris Isaak (‘The Things I've Seen Today’; primer single de su próximo disco, ‘Standing On The Rooftop’) hasta el son fronterizo de Ry Cooder (‘Don’t Pick A Fight With A Poet’), pasando por el éter de Judy Garland (‘This Is Heaven To Me’, de la Holiday, en el bis).
Para redondear la jornada femenina vimos el primer pase de la grácil Maria Neckam en el Bilbaína Jazz Club: 6 piezas en 48 minutos en formato cuarteto con pocos ensayos a cuestas. Maria nació en Viena y vive en Nueva York, previo paso por Ámsterdam, donde estudió en el conservatorio, lo cual se nota en la técnica tímbrica de entonar con el pecho sostenidos que cubren desde la clásica al pop de Bjork (‘Missing You’). La frágil y tímida Neckam, con su vestidito de flores y brochazos verdes en los párpados, paladeó el scat modernista al modo de la portuguesa Sara Serpa y entre sus modos más tradicionales captamos dejes after hours (‘When You Are In Love’) y swing (‘Happy Song’).