El tejano excéntrico
Uno de los papeles secundarios de ‘2012’ recae en Woody Harrelson, que interpreta a un iluminado que predice el desastre a través de su emisora de radio. Este tejano de 48 años se inició en la comedia con el famoso personaje de Woody en la teleserie ‘Cheers’. Debutó en el cine con ‘Gatos salvajes’, un filme deportivo con Goldie Hawn. El reconocimiento le vendría por su participación en cintas como ‘Asesinos natos’ o ‘El escándalo de Larry Flint’, por la que fue candidato al Oscar. En ‘No es país para viejos’ tuvo una aparición breve pero memorable. Colgado o delincuente suelen ser sus papeles más comunes, o las dos cosas a la vez, como en la ácida ‘La cortina de humo’. En ‘El último show’ cantó y tocó la guitarra junto a John C.Reilly. Volveremos a verle en ‘Bienvenidos a Zombieland’.
'2012'
País y año: EE UU (2009).
Director: Roland Emmerich.
Reparto: John Cusack, Chiwetel Ejiofor, Amanda Peet, Oliver Platt, Thandie Newton.
Duración: 125 minutos.
Michael Bay no está solo. Roland Emmerich también le ha cogido el gusto a mostrar todo tipo de explosiones, demoliciones y descalabros en la gran pantalla. El director de ‘Independence Day’ lleva años realizando periódicamente la misma película. Cine de catástrofes con inflado presupuesto y reparto coral en el que lo que menos importa es la excusa argumental. El realizador alemán está obsesionado con la destrucción de la humanidad, da igual si viene de mano de extraterrestres, lagartos gigantes o grandes cataclismos. En ‘El día de mañana’ nos metía miedo con el calentamiento global y ahora se inspira en un motivo más peregrino, una interpretación del calendario maya que sitúa el fin del mundo el 21 de diciembre del 2012. Supuestamente esta fecha coincide con algunos estudios por parte de geólogos, numerólogos o astrólogos que prevén un cambio importante en la actividad solar y otros fenómenos inusuales.
En el filme un grupo de científicos descubre algunos síntomas de este proceso e informa al presidente Thomas Wilson (el inefable Danny Glover). Con la ayuda de su asesor, Carl Anheuser (Oliver Platt, visto en ‘Frost contra Nixon’), diseña un plan para salvar a una parte de la sociedad, una minoría que podrá perpetuar la especie humana. Thandie Newton encarna a la hija del presidente, preocupada por lo que el gobierno de su padre está ocultando al mundo. Por supuesto, también hay un hombre corriente y divorciado, Jackson Curtis, encarnado por el siempre eficiente John Cusack. Se trata de un escritor adicto al trabajo que discutió con su mujer (la bella Amanda Peet ) a causa de su novela. Ni qué decir tiene que el advenimiento de los desastres servirá para unir a Jackson con su esposa e hijos.
A pesar de que actores y director insisten en la complejidad de los personajes y la dimensión «filosófica» (sic) del conflicto, está claro que lo que interesa de ‘2012’ son sus efectos especiales, que hacen posible imágenes tan sorprendentes como la del hundimiento de Los Ángeles o la erupción del supervolcán de Yellowstone. Gran parte del rodaje se realizó en Vancouver (Canadá), donde se simuló el famoso parque y las montañas del Tíbet. En su empeño por conseguir el máximo realismo, Emmerich insistió en combinar las famosas pantallas azules con efectos más tradicionales. Se construyeron un par de decorados móviles con enormes balancines, que sirvieron para recrear los terremotos. El objetivo era que el público no fuera capaz de distinguir entre las escenas reales y las realizadas por ordenador. «El alcance de la producción es lo más grande que he visto», explica John Cusack. El espectáculo está servido.