El Correo Digital
Martes, 14 febrero 2012
llovizna
Hoy3 / 7||Mañana3 / 7|
más información sobre el tiempo

CINE

Disney se toma un descanso de la ?avalancha Pixar? y recrea un cuento eterno con técnicas tradicionales


08.02.10 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar


'Tiana y el sapo'. El sapito besucón
El cuento de la princesa y el sapo es un clásico por todos conocido, pero ‘Tiana y el sapo’, la nueva cinta de animación de Disney, amparada por los creadores de ‘La sirenita’ y ‘Aladdin’, le da una vuelta a la conocida historia. Tras el beso de la joven al batracio, el anfibio no se convierte por arte de magia en un bello príncipe. El resultado es bien diferente, lo que no quita que entremos en una aventura repleta de fantasía y números musicales que encandilará a la chavalada. ‘Tiana y el sapo’ retoma la línea de éxitos como ‘La Bella y la Bestia’ o ‘El rey león’, antes de que la apisonadora Pixar barriera la taquilla por el bien de la casa de Mickey Mouse gracias a los avances de la animación por ordenador.
A la espera de la tercera parte de ‘Toy Story’, que promete romper barreras gracias a la implantación del 3D, esta cinta de animación más clásica propone una fábula repleta de humor y sueños que enfantiza un mensaje habitual: lo mejor de cada cual lo llevamos por dentro (o eso dicen). La acción transcurre en Nueva Orleans, cuna del jazz, y está protagonizada por Maddy, una joven afroamericana que vive en el elegante y burgués Barrio Francés.
La lección de Disney
Las misteriosas tierras pantanosas de Luisiana y las orillas del río Mississippi son el escenario de un viaje iniciático con cocodrilos cantarines de por medio. En cierto sentido, ‘Tiana y el sapo’ supone un intento de empujar el renacimiento de una manera de entender los dibujos animados. «Nos invitaron a proponer ideas para nuevas películas de Disney hechas a mano», recuerda el director John Musker. «A todos nos gustaba el cuento ‘El príncipe sapo’ de los hermanos Grimm». «Volvemos a la forma clásica y sincera de los cuentos de Disney», añade uno de los productores. «Es una recuperación del musical y también un regreso a la calidez y grandiosidad de la animación y de los fondos realizados a mano. Tenemos la impresión de haber vuelto a casa».
El ahora omnipresente John ‘Pixar’ Lasseter, productor ejecutivo y consejero delegado de los Estudios Walt Disney Animation afirma rotundo: «Si hay una lección que podemos aprender de Walt para el futuro de los estudios es la de desarrollar la riqueza de su legado: su entrañable narrativa, sus famosísimos personajes, su opulencia musical. Todo esto son una parte fundamental de nuestro último proyecto de animación a mano».
Los directores del filme propusieron que fuera un musical, pero no al estilo tradicional de Broadway, del que Disney fue pionero en 1937 y que luego reinventó en los años 80. El retorno a la tradición que propone el nuevo filme de Disney tiene alguna vuelta de tuerca pero da igualmente la oportunidad a sus seguidores más acérrimos, grandes y pequeños, de volver a compartir la ilusión de saber si el amor verdadero triunfará y si habrá un final feliz, entre canciones que muchos tararearán.
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.