Una recomendación
«Acabo de comer en el chino de debajo de mi casa», dice Aranda.
-¿Lo prefieres a otros con más nombre?
-Como chino sí, pero supongo que no a todos les gusta esta comida. En Madrid hay un restaurante vasco maravilloso, Dantzari, me encanta su postre a base de manzanas. (Ventura Rodríguez, 8. 915 423 524).
'Luna caliente'
País y año: España (2009).
Director: Vicente Aranda.
Reparto: Eduard Fernández, Thaïs Blume, Emilio Gutiérrez Caba, José Coronado.
Duración: 90 minutos.
Vicente Aranda (Barcelona, 1926) se enfrenta a las más bajas pasiones en la adaptación de la novela ‘Luna caliente’ del argentino Menpo Giardinell. Y por si la irrefrenable perversión erótica de un adulto hacia una niña de 13 años no fuera suficiente, el director sustituye Buenos Aires por uno de los episodios más lamentables del tardofranquismo, el Proceso de Burgos.
-¿Por qué?
-Todas las dictaduras se parecen, así que fue fácil pasar de Argentina a la España de los 70.
-En Buenos Aires no vivieron ningún fenómeno terrorista.
-Eso es otra cosa. Yo estuve en la concentración en Montserrat de 300 intelectuales durante la Navidad de 1970. Recuerdo que en un momento del encierro llegaron unos que venían de Burgos y contaron una anécdota que me impresionó: la imagen del Tribunal blandiendo sables porque los acusados avanzaban hacia ellos. Fue increíble. Tenía ganas de reproducir eso.
-Ha creado la única referencia visual del juicio.
-Eso pasa con las películas. En una ocasión vi unas imágenes del asesinato de Canalejas y me lo creí hasta que descubrí que el asesino era Pepe Isbert. Con el tiempo, el cine se vuelve documental.
-Hemos cambiado mucho. La imagen de ETA también. ¿Han cambiado los terroristas o han cambiado las circunstancias?
-Es el contexto, las circunstancias. Quede claro que yo nunca he comulgado con lo que hacen. Matar no me gusta, aunque las víctimas sean los generales de Franco. La película la he rodado con un eslogan en la cabeza: la violencia engendra monstruos. Ha sido un tanto experimental. Ahora queda por ver si he conseguido trasladar el eslogan de mi cabeza a la cinta y si esta lo transmite a los espectadores. Una violación es un acto de violencia y crea dos monstruos; con ETA sucede lo mismo, la violencia los convierte en monstruos y esa mano que no le temblaba a Franco, que fue de una falta de piedad increíble, también tiene mucho que ver con su surgimiento.
Thaïs descubierta
-Pero en el filme pesa más la relación de Juan y Ramona.
-Lo fundamental es la parte narrativa y es igual que en la novela. Una mujer influenciando a un hombre después de que éste crea que la ha matado.
-Reaparecerán las voces que acusan al cine español de abusar del erotismo.
-No me preocupa demasiado porque tengo mis razones. No soy exhibicionista. El cine exhibicionista me molesta y ver que sale una mujer desnuda porque sí, porque creen que yo tengo interés en eso, me molesta mucho.
-‘Juana la Loca’ lanzó la carrera de Pilar López de Ayala. ¿Thaïs es su nuevo descubrimiento?
-No puedes imaginar hasta qué punto. Es una actriz como la copa de un pino. Por exigencia de la película, he aprovechado a Thaïs como si fuera un objeto erótico, pero es una actriz increíble. De hecho, va a personificar también a la protagonista de mi próxima película. Una biografía de Lope, ya viejo, y enamorado de Marta de Nevares, Marilis.