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Trucos para medir las cantidades en la cocina

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Trucos para medir las cantidades en la cocina

Un vaso de yogur son 75 gramos de harina. Qué hacer cuando no contamos ni con una báscula ni un medidor

10.09.13 - 13:16 -
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La surrealista 'Airbag' de Juanma Bajo Ulloa esconde uno de los diálogos más brillantes y estúpidos que se puede mantener con una guardia de tráfico. La Benemérita detiene el coche en el que Karra Elejalde, Fernando Guillén Cuervo y Alberto San Juan circulan a toda velocidad dentro de una polvareda blanca. “Buenas tarde. ¿Por qué no ha frenado antes”, pregunta un veterano uniformado. Cuervo, que conduce, responde: “Perdone agente, se refiere ¿antes en el tiempo o antes en el espacio?” Más allá de la soberana tontería, la situación ilustra la importancia de tratar las mediciones con el mimo que merecen. El concepto es el concepto y no es lo mismo cinco que cincuenta. Pues en la cocina la cosa es aún más seria. Si te pasas con la sal, aunque solo sea un poco, arruinarás el plato. La mayoría de las recetas, sobre todo en repostería, especifican cantidades exactas e inamovibles que deberás respetar si pretende que su tarta no se convierta en todo un pastel.

Sin embargo, uno no siempre dispone de una báscula o un medidor para realizar esta tarea. ¿Qué hacer entonces? A bote pronto hay dos opciones.

La primera, confiar en el instinto. Creerse Van Gogh ante un lienzo y que tu subconsciente guíe la muñeca para añadir la cantidad exacta de harina o azúcar. Claro que nuestro cerebro no es la magnífica computadora del genio holandés, capaz de dibujar los remolinos de su Noche Estrellada con una exactitud matemática que llevó al CSIC a estudiarlos. Así que lo más probable es que nuestro plato fracase.

La segunda es usar un medidor alternativo. A ser posible el recipiente de algún otro alimento, que nos indicará en la etiqueta su capacidad. El vaso de un yogur, por ejemplo. No te valdrá para atinar en los pesos de los sólidos (los tiene en la ficha adjunta), pero sí en el volumen de los líquidos.

Otro remedio muy común es usar las tazas del desayuno como referencia. Claro que en cada casa se usan recipientes de un tamaño por lo que no es lo más recomendable. En cualquier caso, si no hay otra tenga en cuenta las siguientes equivalencias. El volumen que ocupa un cuarto de litro de agua es el mismo que llenarás 240 gramos de arroz o de azúcar, 180 gramos de harina y 150 gramos de pan o queso rallado. Así que siempre podemos comprobar que nuestras tazas son de 250 mililitros (es lo normal) y fiarnos de que a ojo cuadremos las cifras.

Un tercer medidor improvisado es la cuchara. Veinte cucharadas soperas equivalen a 250 mililitros de leche. (por lógica 10 son 125 ml, 8, 100 ml y una 12,5 ml). Además, en una cucharilla de postre caben 3 gramos de levadura en polvo, 3 gramos de aceite y 5 gramos de la sal.

Ah, y cuando te pongas a cocinar recuerda mirar el reloj. Si te preguntan por qué no has sacado antes del horno ese bizcocho que está absolutamente calcinado, se están refiriendo sí o sí a antes en el tiempo.

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