El Correo Digital
Miércoles, 22 octubre 2014
nuboso
Hoy 13 / 20 || Mañana 13 / 18 |
más información sobre el tiempo
Temas de ocio
Estás en: > >
Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

escapada para septiembre

Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

Desde Zugarramurdi hasta la Sierra de Urbasa, aquí van siete visitas imprescindibles al Viejo Reyno

03.09.13 - 16:25 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

Albergue de reyes y reinas en la antigüedad, Navarra es una comunidad por descubrir. Rodeada de paisajes de ensueño, castillos y palacios, y pueblecitos con mucho encanto puede ser una buena opción para hacer una escapada en septiembre si estás de vacaciones. Recorremos algunos de sus rincones.

Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

1. La ruta de la brujería: Zugarramurdi

En la comarca de Xareta, muy cerca de la frontera con Francia, nos encontramos con lugares llenos de misterio. Navarra tiene un pasado embrujado, y es aquí donde los mitos y leyendas sobre la brujería y los espíritus persisten. Dicen que todavía en este tipo de pueblos se oyen las voces del diablo, y sus vecinos, supersticiosos, cuelgan flores de cardo a las puertas de sus casas para espantar a las almas oscuras. Para tanto llega el asunto que incluso hay una ruta que va por todos los lugares de la comarca en busca de relatos perdidos.

En Zugarramurdi podemos encontrar retazos de todo esto a través del 'Museo de las Brujas', donde se pretende dar espacio a la dantesca historia que protagonizaron una serie de personas, que debido a la fiebre brujeril de la época, sucumbieron a los caprichos de la Inquisición. También en la famosa 'Cueva de Zugarramurdi', donde las celebraciones paganas estaban a la orden del día, y durante la época de la Inquisición, fue presentada como prueba irrefutable de que allí se realizaban ritos de brujería. Además, no sólo de leyendas se nutre el turismo del pequeño y acogedor pueblo, ya que la cueva es un gran complejo kárstico atravesado por el arroyo 'Olabidea', o como se conoce en la actualidad, 'Arroyo del infierno'. En la actualidad, la gruta se encuentra preparada para el visitante, con horario de visitas, aunque sólo una vez al año, en el solsticio de verano, vuelve a abrir sus puertas a las leyendas que la hicieron darse a conocer, y se celebra una fiesta pagana o 'bacanal', con el carnero asado como principal manjar.

Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

Miriam Cos.

2. Termas naturales: Embalse de Yesa

Rodeado de pequeños pueblecitos abandonados, y con el agua cristalina y turquesa característica de Navarra, nos encontramos con el pantano de Yesa, muy cerca de otros sitios más turísticos como el Castillo de Javier, el Monasterio de Leire o el Valle del Roncal. Se encuentra muy cerca de la capital, a 47 kilómetros, y se puede disfrutar de los deportes acuáticos que se realizan en él, así como de unas pequeñas termas naturales que sólo se descubren en verano, cuando el nivel del embalse baja.

Tomar el sol o darse un baño de barros pueden ser otra de las actividades a realizar, así como visitar los pequeños pueblos abandonados debido a la creación del propio embalse, que produjo la eliminación de los terrenos que los agricultores y ganaderos usaban para trabajar. En algunos de estos pueblecitos abandonados podemos encontrar albergues donde comer o tomar un café.

Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

Miriam Cos

3. En la Sierra de Urbasa: Nacedero del Urederra

Quien visite Navarra no puede dejar de acercarse al nacimiento del río Urederra. En la Sierra de Urbasa, cercano a la localidad de Baquedano, las aguas cristalinas, de un azul turquesa de película, pueden dejar al visitante con la boca abierta. Su nombre, que viene del euskera 'ur ederra', significa hermosas aguas, y de verdad que le hace honor. La razón de estos colores es el componente kárstico del suelo del arroyo, que al ser blanco, produce ese intenso tono en sus aguas. Esto, sumado a su precioso entorno, su vegetación, su infinidad de pequeñas cascadas, y sus colores y olores, hicieron que el lugar fuese declarado reserva natural en 1987, incluso llegó a figurar como candidato a las 'Maravillas de Navarra'.

Es un lugar ideal para senderistas aficionados y familias que quieran salir de excursión, ya que la dificultad de la ruta que lleva hasta la cascada del nacimiento es bastante baja. Sólo seis kilómetros separan al visitante de la cascada. El río nace a 713 metros de altura. Un imponente mirador rocoso, al que se puede acudir en coche, y desde donde uno se puede deleitar con el paisaje de la zona. La erosión del agua ha provocado que la roca se interne cada vez más, dando la sensación de estar en un gran anfiteatro de altura.

Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

Miriam Cos

4. Quinto Real: Real Fábrica de Armas

En los valles pirenaicos del Baztan, Erro, Esteríbar y Alduides podemos encontrar este extenso bosque de hayas. A 8,5 kilómetros de Eugi y su precioso embalse, y a escasos 9 kilómetros de Francia, nos encontramos, entre árboles, vegetación y la fauna que caracteriza el lugar, las ruinas de la Real Fábrica de Armas de Eugi.

Entre hayedos, podemos observar los restos de este lugar, un conjunto monumental de 10.000 metros cuadrados, que días atrás acogió a una población de hasta 500 personas. Lo que fuese anteriormente el edificio ha quedado reducido a los arcos que se encuentran sobre el río Arga y que son las partes de la edificiación mejor conservadas. En 1766 se instalaba esta fábrica debido a los innumerables recursos naturales que abundan en la zona, que dotaban a sus trabajadores de materia prima para realizar armas y munición de la época. En 1794 sería destruída por los franceses en la guerra de la Convención.

El espacio, más parecido al de los cuentos de hadas, es ideal para dar un paseo a través de sus árboles, y de las ruinas rodeadas de musgo. Además, Eugi, el pueblo que se encuentra a escasos kilómetros, es perfecto para hacer una parada y comer en alguno de los típicos restaurantes con vistas al precioso embalse.

Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

Rafael Lafuente.

5. Al pie del camino: Roncesvalles

Es la segunda parada del famoso Camino Francés, tras San Juan Pie de Puerto, aunque para muchos es el inicio del mismo. Su estrátegico enclave ha dotado a este pueblo como lugar de paso a través de la historia, tanto para soldados como para, en la actualidad, peregrinos. La historia rodea el municipio, y es que en este pequeño pueblo situado en la merindad de Sangüesa, a 47 kilómetros de la capital, se libró una de las más famosas batallas contra el rey franco Carlomagno. Los lugareños dicen que la ganaron ellos, pero no hay datos históricos que especifiquen realmente lo que pasó.

En lo que al entorno se refiere, cabe destacar la famosa Colegiata de Santa María, uno de los mejores ejemplos del arte gótico francés. Además, al claustro se abre la capilla de San Agustín, donde podemos encontrar la enorme tumba de Sancho VII el Fuerte, uno de los reyes de Navarra de la dinastía Jimena, apodado así por su gran compexión física. Dentro de la misma colegiata podemos encontrar un museo donde se presentan lienzos, tallas, piezas de orfebrería, y el que sería el conocido Ajedrez de Carlomagno, figura protagonista de historias, relatos e incluso novelas, como 'El Ocho' de Katherine Neville.

Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

Miriam Cos.

6. De princesas y caballeros: Palacio Real de Olite

Esta pequeña ciudad situada en la comarca de Tafalla es un regalo para la vista de los más fantasiosos. Situada en el corazón de Navarra, a 40 kilómetros de Pamplona, nos encontramos ante un municipio medieval, con sus callejuelas y su castillo típico de princesas y caballeros. El municipio, rodeado de viñedos y con una clara tradición vinícola, está declarado Conjunto Histórico Artístico.

El Palacio Real fue albergue de los principales reyes navarros hasta su anexión con la corona de Castilla. Era uno de los palacios más lujosos de la época, y en la actualidad, pese a que en su interior no se conservan muebles ni decoración, queda clara la belleza de la edificicación. De un tono rosado, y enmarcado por diferentes torres, el viajero, con sólo un vistazo, puede trasladarse a la época medieval e imaginar las vidas de los lugareños. Parte de su estructura está edificada sobre una antigua fortaleza romana, y aunque ha sufrido diferentes catástrofes, como un incendio en 1883 que lo destruyó parcialmente, las labores de conservación y restauración han cumplido su objetivo. Además, una de las partes del edificio se encuentra habilitada como Parador Nacional.

Además del precioso palacio, podemos encontrarnos ante un pueblo completamente medieval, con un impresionante ciudado en los detalles. Las iglesias de Santa María y San Pedro, los conventos de San Francisco y Santa Engracia, los recintos amurallados romano y medieval, las galerías medievales y el entramado urbano ponen el broche final a una pequeña ciudad que a nadie deja indiferente.

Brujas, princesas, hayedos y buitres, sin salir de Navarra

7. De aves y buitres: Foz de Lumbier

Si lo que te gusta es observar a las aves en plena naturaleza este es el lugar ideal. Nada más y nada menos que cientos de buitres leonados pasarán a escasos metros de tu cabeza en un camino que recorre una estrecha garganta formada por la erosión del río Irati.

La foz, declarada reserva natural, tiene 1.300 metros de longitud y se puede recorrer a través de la vía verde que discurre cerca del río. En el camino, además de observar el comportamiento de las aves, dos enormes túneles, que se recorren completamente a oscuras, nos transportan al pasado, por donde pasaba el primer tren eléctrico de España llamado 'Irati', que comunicaba Pamplona con Sangüesa. Al final del camino podemos observar los restos de un puente del siglo XVI, que según los lugareños fue construído por el diablo, de ahí que haya pasado a denominarse 'Puente del Diablo', .

Por otra parte, antes de llegar a la vía verde, hay un mirador en la carretera NA-178, desde donde los más curiosos pueden observar el momento en que se les da de comer a los buitres.

En Tuenti
Pasarelas de moda
Fotos de las propuestas de todos los diseñadores
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.