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Gracias, Constantino

los pasillos de la tele

Gracias, Constantino

Hoy todos nos acordamos de ‘El tiempo es oro’, un concurso excepcional donde los participantes buscaban las respuestas como se hacía antes, humedeciendo el dedo y pasando rápido las hojas de la enciclopedia

18.05.13 - 11:50 -
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En los años de ‘El tiempo es oro’ (1987-1992) no había medidores de audiencia así que es difícil traducir a números exactos (ni siquiera orientativos) el éxito de aquel concurso. ¿Pero a que cualquiera de ustedes diría que sí, que tuvo mucho éxito? Porque solo había una televisión, porque los concursantes eran muy listos... Por lo que fuera ‘El tiempo es oro’ ha pasado a engordar la famélica lista de programas que gustaron a todos y que encima eran buenos. La muerte, el pasado domingo, de Constantino Romero recupera en las tertulias de casa y de la oficina el título del concurso que más popularidad le dio en televisión. Aunque Constantino hizo muchos más: ‘3x4’ (sustituyendo a Julia Otero en verano), ‘La parodia nacional’, ‘Alta tensión’... Sin contar su prolífica carrera como doblador, porque ha sido la voz de Arnold Schwarzenegger, Clint Eastwood, Roger Moore... y las obras de teatro.

Pero por lo que sea, la gente se acuerda, sobre todo, de ‘El tiempo es oro’. Hoy habría que ponerle mucho papel de celofán para vender un concurso cultural como aquel, donde los participantes buscaban la respuesta al modo que se hacía antes, humedeciendo el dedo y pasando rápido las hojas de la enciclopedia. Pero convendrán los que lo vieron que había una tensión fantástica porque el concursante tenía muy pocos minutos para resolver el enigma que Constantino Romero le planteaba, con esos modos de viejo profesor.

Y entonces le entraban los nervios y empezaban las carreras entre las estanterías. Sin desearle sufrimiento alguno, uno desde casa no podía dejar de disfrutar de aquella especie de gymkana de biblioteca. Cuando más difícil era la pregunta y más justo iba de tiempo el concursante, más atractivo resultaba el espectáculo. A los niños les encantaba el programa, aunque no tuvieran ni idea de lo que el señor Constantino, tan seriote él, le había preguntado. Pero les gustaba la intriga que le imprimía al asunto, como cuando Sobera hace lo de la ceja. Y si acertaba, uno en casa se alegraba infinito porque se lo había ganado. No como hoy, que en un golpe de suerte te puedes llevar 100.000 euros a casa. ¡Ah, no! Ya no, que Cuatro ha cancelado ‘Money Time’. Bueno, en realidad no lo ha cancelado, lo ha cambiado de hora... y lo ha puesto a las 8.45 horas de la mañana.

‘El tiempo es oro’ repartía mucho menos dinero, pero no necesitaba dar más para funcionar. La prueba está en que veinte años después nos acordamos. Del programa y de Constantino, el presentador de la voz excepcional y evocadora. El del trato afable para compensar tanta seriedad en la fachada.

‘Gracias por el afecto. Han sido 47 años de trabajo. Y toda una vida. Radio, televisión, teatro, doblaje. Ha valido la pena. Un abrazo. That’s all folks!’, dejó escrito en Twitter hace cinco meses, cuando anunció que se retiraba. Pero las gracias se las tenemos que dar a él.

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