‘En el vestuario del Real Madrid están asustados’. ¡Ay madre! Sara, no habremos vuelto a hablar de más ¿no? Pero si tampoco es culpa suya, que a ver quién es la guapa que no se lía con un micrófono delante y tanta información bullendo en el coco. Vale que a veces larga más de la cuenta, y que es un marrón para Casillas que la otra diga que Cristiano Ronaldo es egoísta e individualista y que Mourinho les tiene fritos. Pero ¿nadie se da cuenta de lo que calla esa muchacha?
Pero ojo que esta vez no ha sido ella. Quien habla sentenciando de esta manera son los ‘Futboleros’ de Marca TV. Con un partido ellos son capaces de hacer cuatro días de debate. Que si Mou ha señalado sin decir su nombre a Sergio Ramos, que si este como capitán de la flota ha sacado pecho y asumido la culpa, ‘liberando’ así al recién estrenado Diego López, que si se ha abierto una brecha que ya no se va a cerrar...
Y entonces en el programa se ponen muy serios, solemnes: ‘Están asustados’. Silencio en el plató, para digerir el notición. ¿Te han confirmado literalmente que están asustados o quizá solo están preocupados?, inquiere uno de los tertulianos, que no da por buena del todo la información. El presentador insiste en que su fuente es de fiar y luego se enreda explicando no sé qué de un padre y unas hijas... Se supone que es una metáfora para apoyar su tesis.
Con el tertuliano ya convencido, el debate prosigue plenamente asentado en la teoría del susto. ¿Acabará Mourinho la temporada? En caso de que vengan mal dadas, ¿desfilará alguno más aparte del entrenador? Y por las procelosas aguas de las hipótesis y de la especulación discurre el programa. El asunto se alargará una hora, dos, tres días... hasta el próximo partido.
Desde fuera la cosa parecía que no tenía tanta enjundia, pero debe tenerla porque estos señores de Marca TV se ponen muy serios y a ratos parecen realmente preocupados... o asustados, como ocurre en el convulso vestuario blanco. Y en el fondo nos alegramos de que al Real Madrid se le haya metido el susto en el cuerpo. Porque así ya están como el resto de la población... acojonados.










