Con motivo de la celebración del 14 de febrero, Día de San Valentín, repasamos algunos de los rincones más románticos a los que si llevas a tu pareja, seguro que aciertas.

1. Caffe Florian, plaza de San Marcos (Venecia)
Tomar un café en el sofá de casa mientras suena nuestra canción favorita tiene su punto, pero degustarlo en uno de los salones más bellos de Europa junto a una orquesta en directo gana, sin duda, en encanto. La experiencia se llama Caffè Florian y atiende a sus clientes en la plaza de San Marcos en Venecia desde 1720. Entrar en esta cafetería, la más antigua de Italia, supone un viaje al pasado a través de su decoración original aunque si quieren guardar un recuerdo de este romántico rincón para el futuro pueden pasar por su tienda, que vende tes, chocolates, galletas, porcelana y hasta joyas.
2. Unas flores por Montmartre (París)
Las calles del parisino barrio de Montmartre respiran arte. Cuna del impresionismo francés y plató al aire libre de la pelicula Amélie, hoy concentra artistas callejeros y aficionados a la pintura que dan vida a sus cuadros entre el bullicio de los turistas. Vale la pena perderse por su improvisada pinacoteca y detenerse en los populares puestos de flores que colorean este distrito. Una sencilla rosa o un ramo de tulipanes pueden convertirse en el perfecto atrezzo para disfrutar de la cara más bohemia de la capital francesa.

3. Un día en San Gimignano (La Toscana)
La Unesco se fijó hace más de dos décadas en el pueblecito toscano de San Gimignano y nombró Patrimonio de la Humanidad su centro histórico. Una quincena de torres medievales –las únicas que se conservan de las 72 que llegó a poseer– marcan su perfil situado sobre una colina donde las puestas de sol resultan dignas de postal. Bosques, viñedos y olivos conforman el idílico entorno de este antiguo asentamiento etrusco que, en apenas media hora en coche, conecta con Siena o Florencia.
4. Un perfume de Grasse (La Provenza)
Grasse huele a lavanda, jazmín, mimosa, azahar... e incluso a Chanel porque la exquisita casa francesa de moda posee sus propias plantaciones en este coqueto rincón de La Provenza conocido como la capital mundial del perfume. Su aroma envuelve calles –donde se desarrolla la historia de la exitosa novela ‘El perfume’– y fábricas abiertas a los turistas, que pueden conocer el artesanal proceso que encierran los frascos de fragancias a través de visitas guiadas.

5. Un paseo por el Lago de Bled (Eslovenia)
A los remeros de Bled les falta pecho para colgarse tanta medalla. Incansables cruzan el lago sin acordarse que sus aguas esconden una leyenda que habla de una pareja de enamorados con triste final. Un paseo alrededor del lago, a pie o en bicicleta, pone el broche a una romántica jornada en barca.

6. Una visita al castillo de Neuschwanstein (Alemania)
Los castillos de los cuentos se quedan cortos cuando uno ha visitado un capricho de Luis II de Baviera, el ‘rey loco’. Antes o después de la suave subida al castillo se puede dar un agradable paseo en barca por el lago y detener el tiempo todo lo que se quiera.

7. Un paseo por los Jardines de la Alhambra
La combinación de los sonidos de agua corriente, el perfume de azahar y las hermosas flores hacen de los jardines de la Alhambra de Granada un lugar para perderse y trasladarse a la época de los reinos nazaríes.
8. De compras por el casco antigo de Tanger
La Medina de esta ciudad es una de las más grandes y mejor conservadas de Marruecos. El recorrido hasta el zoco por una encrucijada de calles estrechas y viejas llenas de aromas a especias le da un encanto especial.

9. Una copa en una terraza de Oia (Santorini)
Si nunca han visto un atardecer desde una isla griega, apúntenlo como tarea pendiente. Oia, en el norte de Santorini, tiene la merecida fama de ser el rincón donde mejor se aprecia la gama de naranjas y ¡hasta fucsias! del sol antes de esconderse. Sentados en cualquier terraza tomando una copa es un espectáculo inolvidable.

10. Cena en la Torre de Galata (Estambul)
Es una de las torres más antiguas del mundo y ofrece unas vistas nocturnas espectaculares de todas las mezquitas iluminadas y el bosforo. Se celebran cenas con espectáculo. Se puede accedera la torre desde el Funicular de Tüne desde el Puente de Gálata.









