
Un plan perfecto
País y año: Estados Unidos (2012). Director: Michael Hoffman. Reparto: Colin Firth, Cameron Diaz, Alan Rickman, Stanley Tucci. Duración: 150 minutos. Web:El gran Alan Rickman
La comedia del fin de semana viene avalada por un guión de los hermanos Coen, bajo la dirección de Michael Hoffman, responsable de ‘La última estación’, que ponen al día un clásico, ‘Ladrona por amor’, protagonizado en su momento por Michael Caine y Shirley MacLaine. En el remake, Colin Firth y Cameron Diaz ponen rostro a la pareja estelar en un filme de enredos que cuenta la historia de un conservador de arte que contrata a una mujer para montar una estafa con un cuadro falso, una pintura de Monet, de por medio. Alan Rickman encarna a un coleccionista, podrido de dinero, la víctima del engaño. Evidentemente, el plan perfecto no lo es tanto y la cosa se lía en pos del entretenimiento.
Firth, el timador de la función, conocía el proyecto antes de embarcarse en él. «Tiene algo único y singular, recuerda a otra época, pero no necesariamente a la película original», indica. «El concepto del guión de los Coen es similar, pero todo el sabor y los personajes son diferentes. Me hizo reír a carcajadas y no hay muchas comedias que resulten así ya sobre el papel». Oscarizado por su papel en ‘El discurso del rey’, deseaba cambiar de aires. «Tras haber protagonizado unas cuantas historias serias, había llegado el momento de hacer algo en lo que tuviera que darme batacazos y quitarme los pantalones», cuenta al respecto.
Desplumando
La implicación de Cameron Diaz, la chica de la trama, vino por otro lado. Para la conocida artista, los dos atractivos principales de la película eran el guión de los hermanos Coen y la posibilidad de trabajar con Firth. «Colin es un gran actor y he sido fan de los Coen toda la vida, así que quería disfrutar de la oportunidad de interpretar sus diálogos. El tono del guión era tan especial que tuve que leerlo un par de veces para pillarlo de verdad».
La rubia de ‘La máscara’ describe su rol: «Mi personaje trabaja desplumando pollos, pero compite en rodeos como lacera de becerros. Los que alguna vez han estado en la Texas rural, se habrán dado cuenta de que seguramente necesitas alguna afición, porque por allí no hay gran cosa que hacer». Al principio de la película, la vemos en un rodeo. «Me preparé con un lacero que se dedicaba a la competición», explica. «No llegué a intentarlo con un becerro vivo, pero sí que practiqué con un becerro de hierro forjado, arrastrado por tractor, mientras yo los seguía a caballo. Me lo pasé muy bien y saqué muchas fotos para enseñárselas a mis amigos. Y además, conseguí acertar unas cuantas veces». Cosas de la interpretación.
Alack Rickman es el tercero en discordia, el hombre objeto del engaño. «Se pueden sentir los matices con los que saben dotar los hermanos Coen a sus obras», observa el veterano genio sobre el guión. «Sus diálogos pueden ser verdaderos trabalenguas, como acabamos descubriendo todos, especialmente en esos largos días de rodaje nocturno. El reto consiste en que escriben diálogos muy intrincados, de los que surge la comedia. Es una combinación de comedia sofisticada y payasadas». Curioso cóctel.









